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Opinión/ Creado el: 2014-12-28 07:20

2015, un año político...

Por Julio Cesar Triana

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 28 de 2014

Sin lugar a dudas, cuando suenen las campanas a las 12:00 P.M. del próximo 31 de diciembre, tendrá inicio un nuevo año, el que esta vez estará lleno de actividad política; habrán campañas políticas de todos los sabores y colores y los ciudadanos volverán a escuchar un sinnúmero de propuestas proselitistas, algunas de ellas que realmente consultan el clamor del pueblo y otras –la gran mayoría- que no son sino tan solo populismo cautivador de momento.

Para el caso de nuestra región, esperamos que las candidaturas se consoliden en cada uno de los partidos, también deseamos que estén inundadas de buenas ideas pero ante todo, precedidas de trayectorias sólidas que den tranquilidad a los electores de que no habrá improvisación de quienes nos gobernarán a partir del 2016, aprendiendo de lo sucedido en nuestra difícil capital del país.

Como en todo el resto del país, en el Huila los partidos políticos dejaron de ser organizaciones estructuradas sobre la base de contenidos ideológicos serios, programáticos y doctrinarios, para convertirse en fábricas de avales, por lo que no debe ser extraño ver candidatos que en nada representan los movimientos políticos que los avalan. Serán entonces 10 meses del año dedicados a campañas publicitarias en las que antes que el partido, un nombre o apellido buscarán cautivar la atención del elector, tal vez olvidando que lo más importante según las reglas del marketing político, son los mensajes cortos y claros que refieran los problemas sociales, aquellos que mejor resultados arrojan.

Ya en lo estrictamente electoral, será también ésta la oportunidad para medir la temperatura a la vigencia de cada uno de los partidos, esta vez amenizada con el surgimiento del Centro Democrático como nueva alternativa política, a cuyos líderes  les corresponde de paso demostrar en éstas justas regionales que son un verdadero movimiento, edificado sobre la base de estructuras sólidas en las regiones y no mostrarse como hasta ahora, como una mera coyuntura de momento basada en el nombre de un personaje nacional.

Buen viento y buena mar para el venidero año y que con él, nosotros, los electores, logremos consolidar el poder que nos otorga la Constitución como depositarios del verdadero poder soberano.