10 años sin excusa de CINEXCUSA
José Eliseo Baicué Peña
El calendario Maya, cuya precisión y medida del tiempo son sorprendentes, señala que desde el año 1999, hemos comenzado a vivir en el “no tiempo”, una era en que la noción del tiempo se hace más fugaz y efímera. Una época que nos imprime la sensación de que el tiempo “vuela”, se va rápido, transcurre de manera más acelerada. Inclusive algunos científicos y expertos han advertido que hoy los días no duran 24 horas sino … ¡dieciséis!. Otros, argumentan que si se compara durante un minuto la marcación de un reloj hecho antes de 1980 con la de uno moderno, se observa que el nuevo es más rápido 17 segundos más que el primero.
Quiero con esta evocación hacer referencia al festival de cine CINEXCUSA, un evento temático que involucra áreas del conocimiento como la música, arte, literatura, política, Estado, y gobiernos, entre otros, desde la base del cine crítico, analítico y propositivo. Un evento que se hizo realidad gracias a la férrea voluntad, perseverante trabajo y diligente gestión de cuatro estudiantes de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Surcolombiana, quienes después de una experiencia de cine club universitario de tres años, surgió la magnífica idea de crear un festival que permitiera, a la ciudad de Neiva, y al Huila, y teniendo al cine como pretexto, construir una mirada analítica y plural sobre los hechos sociales que han marcado la historia del país y del mundo.
Luis Eduardo Manrique Rivas, Hernando Flórez, Héctor Martínez, y Ramiro Méndez, son los artífices de este festival que culminó ayer en su versión número diez. Aunque este último, luego de graduarse se marginó del proyecto. Diez años presentando, a la comunidad universitaria y huilense, una importante alternativa cultural de espacio abierto, gratuita, pluralista, colectiva, incluyente y amplia que ha logrado penetrar en esta región de manera clara e inteligente. Ellos siguen al frente de este proceso, ideando, planeando y convocando cada vez más público. Atrayendo y trayendo más cine, más cultura, más debate.
Cada año la Usco y la ciudad es visitada por cineastas, cinéfilos, críticos de cine, directores, estudiantes, profesores y muchos jóvenes. Amantes de este género se desplazan desde varias regiones del país y del exterior a participar de este festival y a conocer de primera mano esta estimulante experiencia cultural y social que este año cumple su primera década y que ven en él una herramienta que les permite conocer y recrear elementos de nuestra historia y situaciones que de una u otra manera están definiendo el destino y desarrollo de la nación colombiana.
Un valioso proyecto puesto en escena, para hablar en términos del séptimo arte. Hoy se puede decir que han logrado llamar la atención de la academia, de los gobiernos, de los gremios, de los egresados y de profesionales de diversas áreas. Eso es hacer empresa con proyección y, sobre todo, con gran impacto social. La ciudad, el departamento y, en alguna medida, el país, reconocen el trabajo de CINEXCUSA. Hace tres años, el Ministerio de Cultura reconoció al Festival de Cine de Neiva Cinexcusa como el único Festival temático de Colombia interesado en la historia.
El primer pretexto para ver la historia fue en el 2006, y la temática fue orientada hacia los momentos que se vivieron durante la segunda guerra mundial y, por supuesto, a todas sus implicaciones. En el 2007, su segunda versión se enfocó sobre la guerra fría, impregnándole al proyecto gran importancia y buena representatividad. Dictaduras latinoamericanas fue la temática que siguió el tercer festival el cual se destacó por la nutrida concurrencia de público y su cuidadosa organización. En 2012 le festival presentó la línea de revoluciones políticas con los grandes líderes, dictadores y pensadores que con su trabajo hicieron historia e influyeron en lo que hoy vive gran parte del mundo.
Luego tuvo lugar el proyecto cinematográfico más importante que ha producido la Universidad Surcolombiana en sus 44 años de vida académica: la historia de los Conflictos Olvidados. El tema del 2014 no pudo ser de mejor nivel: el Conflicto y la Paz. Un acercamiento más analítico a los momentos que viene viviendo el país desde hace 50 años y que aún hoy es incierto. Y este año presentó infracciones en los conflictos armados. Toda una serie de temáticas que han permitido que en Neiva se viva el cine con otra perspectiva. Felicitaciones a sus fundadores y que vengan muchas décadas más.
