“Voy por la calidad”: Roque González Garzón
No eran las ocho de la mañana y él ya estaba realizando un recorrido por las instalaciones de la institución educativa. Un reconocimiento que incluía salones, laboratorios, baños, oficinas, patios e instalaciones deportivas, entre otros espacios.
Durante el recorrido contestaba llamadas y daba instrucciones a su equipo de trabajo. Todo esto sucedía dos horas después de haber jugado un partido de tenis. Estuve conversando con él, y me contó algunos aspectos relacionados con el trabajo que piensa realizar como nuevo Rector de la Corporación Universitaria del Huila.
Roque González Garzón, es palermuno, matemático y toda su vida ha estado ligada a la educación y al emprendimiento institucional. Fue el segundo rector que tuvo la Universidad Surcolombiana, y entre sus otros cargos figuran haber sido Director del ICFES, miembro de su Junta Directiva, Vicerrector de la EAN, y Gerente del Centro Nacional de Consultoría.
Y es que, a pesar de los años, experiencia, reconocimiento y curriculum, resulta sorprendente la vitalidad y seguridad que despliega en cada una de sus acciones. Acciones y decisiones, en las que dejó ver que en su gobierno el estandarte será mejorar la calidad de la institución en todas sus aristas. Y en este trabajo, su primer paso ha de ser conocer de primera mano a la Corhuila. Pues se hace necesario conocer lo que se ha hecho en 20 años de historia, y lo que ha acontecido con sus directivas, docentes, estudiantes, egresados, y hasta sus relaciones con los gremios y con la comunidad en general. Y esto, el doctor Roque lo tiene muy claro. Aspecto que resulta altamente provechoso para su gestión, para la institución y, por supuesto, para el desarrollo de la región.
En relación con su intención de apostarle al mantenimiento de la planta física, me parece que es una buena labor dado que ello contribuye al bienestar de toda la comunidad universitaria, al pleno desarrollo de sus actividades, y al cumplimiento de sus propósitos misionales. Unos propósitos que se recogen en tres vértices bien definidos en toda universidad: docencia, investigación, y extensión universitaria (o proyección social).
Qué bien, por la educación superior del Huila, la llegada de una persona librepensadora, abierta y visionaria. Pues alguien que hable de la imperiosa necesidad de plantear hoy una flexibilidad curricular que permita al estudiante hacer más atractiva su formación, velar por un modelo menos anquilosado y promover la pertinencia de los programas académicos, evidencia una mirada progresista y práctica. Y en este sentido, la apropiación de las TICs en el proceso enseñanza-aprendizaje casi que es una obligación en todos los ámbitos educativos.
En esta columna he dicho varias veces que cada vez es más urgente generar un estrecho vínculo Universidad-Empresa, acercar la universidad a la comunidad, y producir más lazos de unidad y trabajo en equipo, en aras de un crecimiento continuo y un desarrollo sostenible a largo plazo. Aunque es indiscutible que las universidades del Huila han cambiado la noción y el liderazgo en la región. No obstante la riqueza hídrica, minera, agrícola, y geográfica esperan por proyectos de largo aliento que dinamicen la economía y promuevan el crecimiento social.
Esta región sabe que la Corhuila es pionera en unos programas determinados como Veterinaria, Mercadeo y Publicidad, Administración Comercial, y otros más, los cuales han impulsado un importante renglón de la economía local. Y la región sabe que lo han hecho bien.
Estoy seguro que el doctor Roque y su equipo de colaboradores enrutará a esa institución por los senderos de la calidad y del desarrollo humano. Una calidad que debe estar inserta en cada uno de los procesos académicos y administrativos de la Corhuila. Una calidad que debe evidenciarse tanto en el servicio que ofrece el vigilante, como en el que ofrece el docente, la secretaria, el decano, el vicerrector, y hasta el mismo rector.
Claro que con todo esto no pretendo presentarlo como el gran salvador o el solucionador de todos los pormenores. Pero lo que sí creo es que su estancia en esa reconocida universidad representará un significativo avance académico y administrativo que redundará en beneficio regional, pues como dijera Bertolt Brecht: Hay hombres luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.
