“una tarea inacabada…”
Jaime Salazar Díaz
…..dijo el viernes pasado Barack Obama en el funeral en Jerusalem del líder israelita Shimon Peres refiriéndose a su labor de paz entre judíos y palestinos. 21 años antes habían estrechado sus manos en Washington, en 1993 delante de Bill Clinton, Yitshak Rabin y Yasser Arafat. Y siguió Obama:” ……estaban equivocados solo en lo que concierne a la ingenuidad. Sabía exactamente lo que hacía el ser exageradamente optimista”. * Frases sabias dichas por el Presidente mas inteligente y tranquilo que ha ocupado la Casa Blanca en muchos años. Frases que “caen como anillo al dedo” en Colombia hoy al conocerse, cualquiera que sea el resultado del Plebiscito al acuerdo Santos-Timoshenko. No es la cantidad de votos por el SI o por el NO. O si fueron ganadores los unos o los otros (esta columna se escribió ayer domingo cuando los colombianos apenas estábamos votando). Es la tarea por corregir lo que quedó inaclarado en las conversaciones de la Habana. El tema no es la Paz de la paloma blanca, porque no sean ingenuos o malintencionados. La Paz todos la anhelamos. El tema de fondo es cómo resolvemos civilizadamente el dilema y la convivencia de dos tesis políticas y económicas aparentemente no conviventes como la marxista y la cristiana. O dicho en otros términos el socialismo de izquierda y la economía de mercado. Amén de otros temas de coyuntura como la difusa aplicación de justicia proporcional a los responsables de delitos atroces, la alevosa “conexidad” política de los narcotraficantes disfrazados de guerrilleros o viceversa y la soez cachetada a las instituciones jurídicas que en aras de la “transacción” o “transición” las dejan por fuera de nuestra justicia, que humana como es, no es infalible, pero es nuestra justicia, que ha fallado los casos de 190 años de guerras civiles, insurgencias, amnistías y demás “revoluciones” sin que nadie dude de su probidad, sobretodo de las últimas instancias, las de las altas cortes. Los países europeos, faro cultural de nuestro mundo occidental, han aprendido, también después de guerras y sufrimientos, a dirimir civilizadamente sus diferencias. En sus gobiernos cohabitan orientaciones de muy diversa índole y sobretodo, unas veces por encima y otras al lado del parlamento, que debate sin insultos ni matoneos los diferentes puntos de vista. Y sobretodo, sin corrupción ni mermelada. No hay que asustarse si ganara el NO. Ni ostentar, del Presidente para abajo, un triunfalismo hirsuto y molesto si ganara el SI. En el primer caso es la primera prueba de fuego para las FARC de que obedecen las decisiones democráticas sin cogernos a tiros a los que pensamos distinto. En el segundo caso, deben tener también claro las FARC y sus defensores en el gobierno, que lo hecho hasta ahora está inacabado e inaclarado y que estaremos vigilantes de que se cumplan los compromisos sumamente explicados de manera verbal pero no suficientemente claros en lo escrito. La tarea del país de aquí en adelante es difícil por lo incierta. No solo en el frente interno que tiene que consolidar la seguridad sino también porque en lo económico depende cada día mas de lo que ocurra en el exterior. Al finalizar este escrito oigo a Erwin Hoyos preguntarle a Santos por los mas de 400 secuestrados de las FARC en el olvido ¡ ¿…?
