viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-06-13 09:44

“Qué bonito huele a rosas………...”

Desde hace seis meses por lo menos, está muy claro que Juan Manuel Santos no va a ser reelegido pasado mañana: no tiene credibilidad. No nos convence.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 13 de 2014

Es  cambiante, inseguro y sobretodo en el tema fundamental de la Paz absolutamente confuso. También “alegre”,  para no decirle irresponsable. Ha convertido en personal un tema que nos preocupa a todos los colombianos, y que con mayor o menor intensidad, nos define la vida. Ese cuento de que queremos la guerra quienes no votemos por el, no se lo cree ni el mismo. El aforismo de que la guerra es algo muy serio para dejar que la resuelvan solo los generales, nos viene como anillo al dedo para decir que es algo muy serio para dejárselo sólo a Santos. Es algo que resolveremos todos los colombianos puesto que somos todos, y de varias generaciones, quienes hemos sufrido las consecuencias de esta guerra interminable. Tenemos muy fundadas razones para ser cautelosos con los cabecillas de la guerrilla. En primer lugar, de insurgentes con reclamos probablemente válidos en sus etapas iniciales se convirtieron en cómodos y crueles  narcotraficantes con todos los horrores que encallecen la conciencia y el comportamiento. Esto, en el argot del negocio de la droga se llama mafia. De aquí a reclutar niños, esclavizar niñas campesinas y asaltar poblados inmisericordemente no hubo distancia. Somos también cautelosos porque nos engañaron en prolongadas conversaciones “de paz” en cinco anteriores ocasiones. La última, cuando asumió la Presidencia Andrés Pastrana y les tendió, con el mandato inmenso de todos los colombianos, la mano generosa. Este gesto lo despreciaron. Nos engañaron y se aprovecharon de nuestra buena fé y se dedicaron a multiplicar sus cultivos ilícitos, a traficar, secuestrar, a robar tierras, máquinas y vehículos. También somos cautelosos con Fidel Castro porque es un viejo terco, comunista irredento, de ascendencia gallega que tiene fama ancestral de porfía y se cree además con la verdad revelada. Se dedicó por mas de cuarenta años a entrenar guerrilleros y a enviárlos “graduados” a Colombia. Ahora posa de “garante” del proceso en La Habana, en compañía de Maduro, el tonto e inepto discípulo de Chávez. Este último, mesiánico dictador Venezolano que resolvió albergar a nuestros enemigos. Sin embargo estamos dispuestos  a hacer la paz. Y que se venga con todos sus horrores y todos sus perdones. Pero tenemos derecho los colombianos a tomar nuestras precauciones. Al perro no lo c…… veces.  Sobretodo porque queremos una paz duradera, en firme, aferrada a tanto dolor y a tanta dura realidad. Sin dobleces, rendijas ni escondrijos. Tenemos derecho a esa paz. Santos no es el hombre para esta paz. Por esto será derrotado también en la segunda vuelta. En esta realidad no hay publicidad política pagada ni prepagada que nos haga cambiar de opinión. Ni magnates que doblegan la cerviz y que agachados aparecen en  los noticieros y periódicos enmermelados.  Me recuerda el versito de unas señoras neivanas hace 115 años, durante la guerra de los mil días, cuando se acercaban “victoriosas” las huestes del general Rosas, al mando del ejército revolucionario. Varias recepciones se le ofrecieron al ufano general. “Qué bonito huele a rosas/ decían las rojas ayer…./ a M…. les ha de oler cuando sepan bien las cosas”. Al día siguiente  en la heroica batalla de Matamundo las tropas legítimas derrotaron estruendosamente a mi general.

      Jaime Salazar Díaz