“La Voz del Huevo”
Por Edgar Artunduaga
Mi corta experiencia radial se reducía a ser locutor de Armonías del Sur, que sonaba tan mal que todos la dieron en llamar “agonías del sur”.
Dar el paso a trabajar en La Voz del Huila (de don Rafael Navarro) era el reto. Pero pedirle puesto al “ronco” Fernando Segura Rojas producía terror. Era amable pero directo, nada de hablar de modo oblicuo –como muchos políticos- y su presencia física intimidaba, por lo menos así lo veía yo desde mi estatura de principiante y mi flacura de los 20 años.
Segura aceptó un viernes ponerme a prueba el siguiente lunes, toda una tortura de fin de semana, repitiendo mil veces la hora:
-En la voz del Huila las 8 y 20. Hora Súper, las 8 y 20.
Fue tanto el pánico aquél día que en mi estreno, ante Fernando Segura y toda mi familia en sintonía, dije con voz temblorosa: “En la voz del huevo….las 3 y 25”.
Fernando, a quien miré con cara de espanto, no me insultó pero me regresó a casa a seguir preparando “el discurso”, es decir apenas dar la hora.
Terminé trabajando para su dirección y después –a la fuerza, bajo amenaza de echarme- me obligó a ser periodista. Tuve la fortuna de expresarle varias veces mi agradecimiento y después –ya viejo- de recordarle esta anécdota.
Su muerte, que se produjo hace unas semanas, me hicieron regresar la película de la radio huilense, y recordar la voz alegre de Luis Peralta (asesinado en el Caquetá), de Jorge Parga, mi compañero de pupitre, “la momia” William Sanmartín (estrella de la radio nacional).
Y especialmente al mejor locutor de esas épocas, José Luis Mateus, enfermo pero luchando, todavía empuñando el micrófono para ganarse la vida, al lado de su leal y firme esposa, doña Evita, acompañados por José Luis júnior, emulando los viejos éxitos del padre.
Ese esfuerzo de tantos hombres y mujeres de los medios de comunicación regional me parece encomiable. Lo mismo que me gozo el buen resultado profesional de muchas personas y empresas.
El éxito de Armando Cuéllar en la gerencia de Coomotor ha sido “colosal” -como se llamaba la más grande emisora del Huila-, al punto de que ya están pensando en aviones. (Sabía usted que un bus Navette XL vale mil millones de pesos?).
Esto de Coomotor y Armando Cuéllar dan para un libro completo. El gerente que fue conductor de taxi, profesor de escuela y líder sindical, invitado a regir los destinos del Huila, pero a quien sus asociados le rogaron mantenerse en el cargo de la más floreciente empresa opita.
