“Hay que desbogotanizar los recursos del posconflicto”
Una audaz propuesta lanzó recientemente el rector de la Universidad Autónoma del Caribe, Ramsés Vargas Lamadrid, durante el evento ‘Estrategias de cooperación internacional para el posconflicto’ que se llevó a cabo en Barranquilla esta semana.
Inicialmente afirmó que es necesario “desbogotanizar” los recursos de posconflicto, haciendo clara alusión a que todo en Colombia está fuertemente centralizado, manejado por el Estado central desde la capital del país.
Es el Gobierno con sede en Bogotá el que estructura la estrategia para todo el territorio nacional en materia de comercio, agrícola, pecuaria, justicia, educación y ahora, los dineros que llegarán de cooperación internacional y de los impuestos de los colombianos se podrían quedar en la burocracia que se genera en la Casa de Nariño.
La segunda premisa que surgió en el certamen fue que la paz y el posconflicto deberían ser prioritariamente un asunto de las regiones, es decir, que estas prioricen y definan la inversión de los recursos para el posconflicto.
El académico expresó que “Bogotá no puede definir, de un plumazo, la distribución de los recursos del posconflicto, esa debe ser una construcción de las regiones. Las regiones deben auditar esos recursos”.
Las voces a favor fueron diversas. El representante del BID, Fernando Carrillo, dijo estar de acuerdo con el rector de la Universidad Autónoma del Caribe, en el sentido de que “hay que desbogotanizar los recursos del posconflicto”. “La clave es armar los proyectos en las regiones y después, acceder a los recursos a través de una coordinación central”, agregó.
Por su parte, José Luis de Francisco, agregado de cooperación de la Unión Europea, también apoyó la noción al decir que “la propuesta de que los recursos se manejen en las regiones es razonable y una garantía de éxito”.
El gerente general del Banco Mundial para Colombia, Issam Abousleiman, expresó que no solo en el tema de los recursos, sino también en la paz misma, deben participar las regiones. “Deben decir cómo construir la paz desde las regiones, dar opciones a Bogotá de qué quieren y qué tipo de impacto quieren en su propia región”, dijo.
Esta iniciativa es importante que se lidere desde el Huila con las autoridades civiles, los gremios y los dirigentes políticos, ya que esta región, como ninguna otra, ha sido víctima de todos los vejámenes de la violencia.
No sería justo que también en el posconflicto se siguieran manejando los proyectos y los recursos desde las cómodas oficinas del Gobierno Nacional en Bogotá y que, de vez en cuando, como sucede ahora, los altos funcionarios visitaran las regiones para sacar pecho de lo que se está haciendo con los dineros de los colombianos y de otras naciones que creen en la paz del país.
La paz se construye desde las regiones, desde los municipios, con los alcaldes, los gremios y las organizaciones sociales que están comprometidas con los cambios que debe tener el país.
