viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-08-20 08:16

“Dignificación del sistema carcelario”

En el Huila ya inició mientras que en el resto del país arranca el próximo jueves 21 de agosto.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 20 de 2014

Se trata de la denominada “Operación Reglamento”  que no es otra cosa que la justa protesta de los trabajadores del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec, quienes no solo reclaman prebendas personales, sino que además piden la “Dignificación del sistema carcelario”.

¿Y qué es la “Dignificación del sistema carcelario”? Se trata simplemente del respeto por los derechos humanos de los internos, vulnerados todos los días, en forma sistemática y en la mayoría de centros carcelarios y penitenciarios del país, donde infortunadamente el hacinamiento y las condiciones infrahumanas son el pan de cada día.

Se calcula que el próximo jueves unos mil guardias protestarán frente al Ministerio de Justicia, en Bogotá, y de persistir la inconformidad -es decir, si no son escuchados- la siguiente semana serán más de tres mil los manifestantes.

La protesta afectará las remisiones de los internos a las diligencias judiciales en todo el país, prolongando los procesos, congestionando más la justicia y en muchos casos dilatando la libertad de los internos.

Uno de los principales sustentos de la manifestación es el hacinamiento que afecta a los privados de la libertad y a quienes los custodian. Para citar sólo un ejemplo, la Cárcel del Distrito Judicial de Neiva, localizada en inmediaciones del municipio de Rivera, tiene capacidad para albergar a 980 internos y en la actualidad guarece a cerca de 1800, es decir el doble de su capacidad.

Pero el de Neiva no es el caso más preocupante. Las cárceles de Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, registran tasas de hacinamiento superiores al 300 por ciento, algo inhumano, brutal e indigno que no debería suceder en un país como Colombia.

Según las cabezas del sindicato del Inpec, el paro solo se levantará cuando el Gobierno Nacional, en cabeza del Ministerio de Justicia, atienda los reclamos de los trabajadores,  que simplemente apuntan a la dignificación del sistema carcelario.

Sin lugar a dudas faltan cárceles en el país, como también una exhaustiva reforma a la justicia y al sistema penitenciario, que permita una descongestión de estos lugares.

Las cárceles están llenas de inocentes, de gente que se ha robado una gallina o un champú en un hipermercado, mientras que los verdaderos delincuentes pagan penas en centros especiales, con la comunidad de un hotel y hasta burlándose del país.

Esto es lo que debe cambiar.