lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-03-12 08:16

“Bienvenidos al futuro”

Lucas Mateo Vargas Vargas

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 12 de 2016

Cuando se creía que la cosa no podía empeorar, pues “mejores vientos soplaban” para superar los impases de la década perdida -esos infructuosos años 80´s que afectaron económicamente a los países del entonces tercer mundo-  e iniciaban los años 90´s, el ex presidente César Gaviria le abrió las puertas a la libre circulación de mercancías y el mercado, haciéndose omnipotente, un dios terrenal, achicó la estructura del Estado y sin ninguna regulación, ofrecía un ‘próspero futuro’ para la humanidad, o por lo menos para esa pequeña humanidad dueña del mismo. 

Pero el futuro prometido se oscureció 2 de marzo de 1992, día en que mi hermana Lina cumpliera su primera década de vida. Ese sábado se hizo de día a las 6 de la mañana y se hizo casi noche a las 5 de la tarde, pues el reloj se adelantó una hora independiente de la posición geográfica paralela y meridiana del país, y las 5 de la tarde se convirtieron en las 6; a la par con el horario, se hizo un apagón, desde esa nueva hora hasta la media noche para hacer un ahorro de energía. Ese largo horario de verano finalizó el mes de febrero de 1993 y con él, finalizó un largo año de infancia a oscuras para mí y mi generación.

“Hegel dice, en alguna parte, que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal se repiten, para decirlo de alguna manera, dos veces. Pero se olvidó de agregar: la primera, como tragedia, y la segunda, como farsa” (Marx). El gobierno de la “Prosperidad para todos” propone una nueva era de la ‘Hora Gaviria’, o sea, la tragedia del año 92 esta vez se repite como farsa y con el mismo argumento, “la sequía por el fenómeno de El Niño”, hace que se tome dicha medida como oportuna. Pero miremos: al año 2010, según el informe sectorial sobre la evolución de la distribución y comercialización de energía eléctrica en Colombia año 2011, en el país habían 41 generadores de energía; 9 transmisores; 29 distribuidores y 69 comercializadores en actividad, de las cuales el 63% de las empresas son privadas, el 31% son mixtas y sólo el 6% son públicas. Sin contar con la venta de ISAGÉN de este año, empresa que, con toda su infraestructura, genera el 20% de la energía en el país.

¿Será cierto que con una mayor infraestructura frente a la del año 92, no es suficiente la producción de energía para la demanda del país y por eso habrá que adelantar el reloj ante un inminente apagón? Quizá es más rentable exportar la energía, pues ésta sería paga a mejor precio en mercados internacionales y como la mayor parte es producida por el capital privado, ante el cual no hay regulación estatal que valga, se vendería ese ‘pseudo’ excedente -que no es lo que sobra, sino lo que se deja de consumir producto del ahorro en el consumo de los hogares colombianos- al mejor postor. Sería bueno que así como se le pide a los hogares colombianos, que sumados todos consumen el 41% de la energía, se les exija a las llamadas Cargas Especiales y al sector industrial y de servicios que consumen el 59% de la energía, que también hagan ahorros.

Así se adelante el reloj, imagino que la energía eléctrica que se ahorrarán al final de la tarde es la misma que consumirán al iniciar la mañana, pues el día iniciaría sin la luz del sol. Después de la ‘confianza inversionista’ del gobierno Uribe y de la ‘Locomotora minero-energética’ del actual gobierno, lo único que redistribuye el neoliberalismo en Colombia es la carestía y la miseria.