miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-09-19 07:58

Órgano de control sin control

German Alfonso López Daza

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 19 de 2015

A pesar de que la Fiscalía General de la nación pertenece a la rama judicial, es considerada como un gran órgano de control debido a los súper poderes que tiene para investigar a particulares y a casi todos los servidores del Estado. Es por ello que se dice que el Fiscal General es uno de los más importantes y poderosos cargos que tiene la Constitución de 1991 después del Presidente de la República.

Pues parece que el actual Fiscal ha utilizado este gran poder para acallar a sus contradictores, retar al mismo Estado y negarse a dar explicaciones de sus actuaciones, función apenas natural en toda democracia. A raíz de las críticas surgidas por la multimillonaria contratación de personal realizada por la Fiscalía, se ha puesto en discusión el régimen de control de los actos del Fiscal General.

En entrevistas realizadas por Dario Arizmendi en Caracol Radio y Yamid Amat en “Pregunta Yamid”, observamos un Fiscal arrogante, con capacidad para tachar como infame toda crítica que se le haga y que descalifica a los Congresistas que osan pedirle cuentas de sus actuaciones, como ocurrió al dirigirse al Senador Ernesto Macías a quien trataba de “el bachiller Macías” o cuando descalificó al ex Fiscal Alfonso Gómez Méndez a quien trató de ventrílocuo que hablaba a través de las periodistas María Isabel Rueda y María Jimena Duzán.

Las millonarias contrataciones de exconsejeros de Estado que aprobaron la extensión de su período son muy discutidas pues se infiere un simple pago de favores. O las críticas al contrato de la columnista Natalia Springer de quien afirmó tener muchos títulos de maestría y doctorado. Cuando el periodista de Caracol preguntó si podía mostrar el titulo de doctorado de Springer, el Fiscal respondió que había que confiar en la gente y que si ella decía que tenía título de doctorado había que creerle. Increíble respuesta.

En conclusión tenemos un órgano sin control pues ni el Congreso puede citar al Fiscal para hacerle control político, ni la Contraloría puede investigar fiscalmente sus actuaciones ni mucho menos la Procuraduría puede sancionarlo disciplinariamente. Quedamos pues a merced del Señor Fiscal. (Director Grupo Nuevas Visiones del Derecho – USCO)