sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-04-10 08:55

Ánimos encendidos

Editorial

Escrito por: Editorial | abril 10 de 2017

El mundo se encuentra en estado de alerta, por los recientes acontecimientos presentados en Siria, donde un bombardeo aéreo golpeó el martes anterior a la provincia de Jan Sheijun, con armas químicas que provocaron la muerte de 86 personas. Los médicos diagnosticaron que las víctimas tenían las pupilas dilatadas, convulsiones y espuma saliendo de la boca, reflejando el impacto de estas armas letales, que atentan contra la dignidad humana. La reacción de Donald Trump, no se hizo esperar. En un hecho que despertó la ira de Damasco y de sus aliados, Rusia e Irán, una lluvia de 59 misiles de crucero “Tomahawk”, fueron lanzados por las tropas norteamericanas, que destruyeron la base aérea de Al Shayrat, ubicada en la provincia central de Homs, considerada el principal bastión militar de esta nación, dejando 16 muertos, más de una decena de heridos y cuantiosos daños materiales. Estados Unidos ha mantenido una actitud intervencionista. Ha impuesto sanciones económicas en reiteradas ocasiones y ha estado bombardeando los bastiones Yihadistas.  Los países aliados de Rusia, calificaron de agresión de Estado contra un Estado Soberano, que fue respaldada por Corea del Norte, Cuba y Venezuela. Lo que preocupa es que la guerra interna que se ha estado viviendo al interior de Siria, desde hace seis años, ha sido escenario de la presión permanente de las dos potencias militares más grandes del mundo. El pueblo sirio se ha convertido en el foco de una guerra que parece que no tenga fin, por la intervención de las mismas, contra algunos sectores extremistas del Estado Islamita.

El desplazamiento del grupo aeronaval del Portaviones USS Carl Vinson y su flota naval, por la primera potencia militar del orbe a la península coreana, con el fin de prevenir cualquier ataque que el Líder de Corea del Norte, Kim Jong-Un, tome la decisión de lanzar un ataque nuclear contra los intereses de los Estados Unidos en el mundo. Lo anterior ha generado una tensión diplomática entre todos los países que conforman las Naciones Unidas. Se empieza a conocer el trasfondo de la política internacional que aplicará el presidente Donald Trump durante los próximos años, contra los países que irrespetan el orden jurídico y la armonía de la paz del mundo. Preocupa, el accionar terrorista de los grupos radicales islamistas, que continúan desarrollando su accionar belicista contra la población civil. Ayer sábado se presentaron dos atentados terroristas en medio de las celebraciones del Domingo de Ramos, que fueron reivindicados por el grupo Yihadista Estado Islámico (EI), causando 44 muertos y más de 100 heridos. Este hecho es considerado el más sangriento acaecido en Egipto, durante los últimos años contra la minoría cristiana de ese país. El Papa Francisco ha hecho un llamado a los líderes mundiales, para mantener el diálogo y ha expresado su profundo pesar por la ocurrencia de estos hechos que atentan contra la vida humana.