¡Ojo a la historia!
Delimiro Moreno
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Desde hace ocho días el Archivo Departamental, que guarda documentos de la Notaría Primera desde el siglo XVII, inapreciable tesoro cuya pérdida sería IRREPARABLE, está sin el aire acondicionado a 18°, sin el cual tales documentos serían destruidos irremediablemente. No es cosa de poca monta, como podría pensar algún mediocre burócrata, ni asunto exclusivo de la Academia, que solo es el guardián de un bien del Departamento que este tiene la responsabilidad de salvaguardiar. En esta época, en la que hemos llegado a temperaturas hasta de 40 y más grados, es tanto más necesario cuidar este archivo que tiene un valor inapreciable para el Huila y aún para Colombia. Como estamos seguros de que el gobernador Carlos Mauricio Iriarte, de cuyo interés por la historia no nos cabe la menor duda, no sabía de esta situación, desde ayer la pusimos en su conocimiento y esperamos será reparada en el menor tiempo posible.
Y a este propósito queremos destacar otros dos hechos que se refieren a la historia: uno trascendental y otro más bien minúsculo. Este último es el nombramiento como CURADOR del VIII Encuentro Departamental de Cultura en las áreas de Literatura e Historia a un respetable lector y corrector de pruebas, autor de una novela y colaborador en una historia regional, calidades éstas que no le alcanzarían a nadie para ser el gran juez que decida cuáles son las obras y autores que merecen figurar en ese encuentro. No aspirábamos –ni aspiramos- a ocupar el cargo ni a formar parte de la nómina de galardonados (no es necesario que me lo repitan: no soy huilense raizal), pero sí nos parece que han nacido en el Huila otros personajes más dignos que el nombrado para ocupar el cargo y mucho mejores que los galardonados para recibir el homenaje: Ben Hur Sánchez Suárez, Isaías Peña Gutiérrez, Bernardo Tovar Zambrano, Reynel Salas Vargas, Jairo Ramírez Bahamón, Camilo Francisco Salas Ortiz, Alexander Quintero Bonilla, Alfredo Olaya, Ananías Osorio, Marco Polo Salcedo y un larguísimo &, todos ellos con mayores méritos que el señor nombrado por la secretaría de Cultura, dicho con el mayor respeto por él y por Carlos Martín Salinas, cuya labor al frente de esa secretaría admiramos. De pronto, no forman parte de la mafiecita incrustada hace años en la Secretaria, y que deberían dar acceso a otros a cargos, contratos, premios y comisiones del despacho… ¿No creen?
El otro tema, este sí importante, es la aparición del número 66, Volumen XV (Julio-Diciembre de 2015) de la revista “Huila”, órgano oficial de la Academia Huilense de Historia, cuya publicación fue posible gracias al interés del gobernador Carlos Mauricio Iriarte, y en cuyo índice se destacan los artículos sobre el genocidio de Peñas Blancas (3 de noviembre de 1962), del exmagistrado Álvaro Falla Alvira; el del historiador Humberto Montealegre sobre los primeros años de la fundación hispana de Neiva; el de Camilo Salas sobre “La montaña luminosa”; el de Jairo Ramírez Bahamón sobre la leyenda fundacional de Rojas Garrido. y el de Luz Marina Canencio de Ibarra sobre Rivera, entre otros varios. Sobre ellos, volveremos en próxima oportunidad.
