¡Ni un humedal menos!
Leonardo Sanmiguel Benavides
Muchos han sido los efectos del fenómeno de El Niño más fuerte de la época moderna de nuestra civilización, máxima afectación en nuestra calidad de vida: inflación, pérdidas incalculables en la agricultura e infinidad de efectos negativos que lo único que trajo a los colombianos fue desgracia, a pesar de ello, la semana pasada se conoció sobre una licencia de construcción, otorgada en el 2015, para un complejo residencial en el humedal El Chaparro, zona oriente de Neiva.
Se trata de uno de los pocos ecosistemas de este tipo que quedan en la capital del Huila, generando gran preocupación entre los ambientalistas y la población neivana en general. El lugar alberga más de cien especies de fauna incluyendo más de 45 tipos de aves.
La falta de información acerca de lo que implica la destrucción de nuestros recursos naturales o quizás la ambición, ingenuidad o indiferencia de aquellos hombres con la capacidad de decidir sobre el futuro de la mayoría, son las causas de la destrucción constante y exponencial de la vida en nuestro planeta.
Desde hace cientos de años el hombre parece haber olvidado la convivencia perfecta en la que el ser humano y la naturaleza co-existían sin que ésta fuera destruida. Las guerras y las industrias sin conciencia son algunas muestras de aquel olvido hacia la naturaleza.
Por otro lado, el gobernador de los huilenses, Carlos Julio González Villa, firmó el decreto 0489 que promueve la creación de una mesa temática para la verificación, promisión, conservación y discusión sobre la protección del medio ambiente, del agua y el territorio, siendo ésta una medida oportuna. Aún así, solo dependerá de la ciudadanía hacerla valer en las proporciones necesarias para que en el Huila prime la conservación de los recursos naturales sobre las ambiciones económicas de los hombres.
La construcción del complejo residencial en el humedal El Chaparro sería sin duda una bofetada a la ciudadanía y una burla a un país amenazado con un apagón. Por tanto, no solo los ambientalistas sino todos los ciudadanos debemos estar alertas y dispuestos a defender los intereses supremos de nuestra nación, de nuestros recursos naturales. Ojo huilenses, somos ricos en biodiversidad en Colombia, tenemos una gran responsabilidad, semos merecedores de tan altos honores.
“La tierra proporciona lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre, pero no la codicia de cada hombre”, Gandhi.
