¡Mansos pero no mensos!
Por Carlos Eduardo Trujillo González
Ha cobrado más vigencia aquella frase que dice, “después del ojo afuera no hay Santa Lucia que valga”. El llenado del Quimbo ha hecho que aquellos que durmieron tal vez con un ojo cerrado y el otro abierto de acuerdo a las propuestas de EMGESA y que muy seguramente desvelaron por efectos de ansiedad, a los congresistas y gobernadores de la época.
Después de la resaca, del guayabo sampedrino se dieron cuenta que el agua mojaba y que el quimbo ya lo estaban llenando. Entonces yo les pregunto ¿Para qué hicieron la presa? ¿Porque no hicieron control político en el momento justo y oportuno? ¿Porque el director ejecutivo de la CCN hablaba en la época que El Quimbo era una maravilla y jamás propuso el tema de energías limpias y alternativas para la región? ¿Porque la CAM solo aprieta a humildes campesinos en sus minúsculas concesiones de agua, con en el cobro y pago de la contribución e incluso en la construcción de obras? cuando en ocasiones ellos ni siquiera tienen con qué pagarle a los bancos en sus repetidas quiebras agropecuarias. Tratamiento muy distinto con EMGESA y genuflexos con Uribe al que hoy ellos mismos critican, enfrentan y buscan echarle la culpa, no recordando que aprobaron su reelección, fueron sus aliados y parte de su coalición de gobierno.
Son funciones esenciales de senadores y representantes el control político y público, ejercicio que permite poder incluso en ocasiones cambiar la vida y la historia de toda una región y un país, de acuerdo a la importancia y los hechos que allí se traten. Situación que paso o dejó de pasar con el famoso Quimbo, el cual no solamente ya cambio la vida de muchas personas, que también cambiara el clima y por consiguiente hasta la calidad de nuestro café, una vez se sienta más el calentamiento de la región y de manera abrupta su condición climática haga mella en su producción.
Como no recordar aquella época en que los pájaros cantaban, presumiendo gobernar; la misma época en la que en el parque Santander comentaban la forma cómo funcionaba el lobby, con que político se debería hablar si usted deseaba trabajar en El Quimbo. Lo cierto es que nos donaron, nos vendieron, nos traicionaron y el daño está hecho; hoy sabemos que Carlos Ramiro Chavarro en la época vicepresidente del senado, hoy aspirante a la gobernación del Huila y su gran aliado Rodrigo Villalba Mosquera, quien se tiñe de azul, se camufla naranja, trata de oler a café y se viste de negro para enterrar a los rojos; son culpables, el Huila lo sabe, porque aquí aunque somos mansos, no somos mensos; ellos son dirigentes que poseen posición filosófica digestiva, algunos con problemas de sueño extremo y otros con problemas de Alzheimer y Amnesia programada con trauma crónico de efecto pos electoral.
Apropósito, Doctor Julio Enrique, ya su senador lo dijo, que en pelea de godos, el muerto es liberal, hágase respetar, usted es un hombre con la suficiente madurez política para dejarse manosear por los marioneteros de la política huilense; me identifico con la postura del doctor Guillermo Plazas Alcid en su columna del pasado domingo, al destacar la candidatura del Dr Carlos Julio González Villa, además porque su propuesta “El camino es la educación” es brillante, responsable, coherente y necesaria para el departamento.
