¡Justicia ¡
Lo que sucedió en Fundación (Magdalena) es lamentable e indignante. ¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI, cuando hay abundante tecnología y aparatos mecánicos sofisticados, mueran 33 niños incinerados dentro de un bus cuando todo estaba previsto para que se pudieran salvar?
Los dos imputados, hoy delincuentes, no son los únicos que deben pagar. Todas las autoridades son responsables de este hecho que es consecuencia de una problemática que hace años se presenta marcadamente en el norte de nuestro país.
El tráfico de gasolina en pimpinas, la ausencia de controles de tránsito a los conductores, los sobrecupos, son algunas de las falencias más notorias en el desarraigado e irresponsable mundo costeño.
La culpa es de todos. Cómo es que el conductor con siete comparendos, sin licencia de conducción, sin Soat, ni certificado de revisión técnico mecánica seguía campante conduciendo vehículos con niños; cómo es que con un sobrecupo de más de 20 personas las autoridades de tránsito permitieron que se movilizara; cómo es que transportaban gasolina y nadie los detuvo; cómo es que los padres de familia, en estas condiciones, permitieron que sus hijos se subieran al bus.
Claro, vendrán las disculpas de las condiciones socioeconómicas, disculpas que ahora son vacías ante 33 niños muertos. Si hubieran evitado tantas irresponsabilidades juntas este desastre no habría ocurrido.
La informalidad en ocasiones trae consigo consecuencias gravísimas. Esto no es una novedad en la costa. El cinco de abril de 2007, un total de 27 personas murieron incineradas en un mixto que de Santa Marta conducía a Riohacha. Entonces hubo escándalo nacional, y la escaramuza de nada sirvió, pues hoy siete años después otro accidente volvió a retomar la necesidad (ahora sí) de un freno a la irresponsabilidad de unos pocos.
Lo que deseamos- y ojalá así sea-es que no se vuelvan a presentar casos como el de Fundación. Los 33 niños no merecían morir ante la mirada atónita de dos irresponsables que debieron prever la gravedad de sus conductas. Los dos imputados, junto otros deben ser judicializados por no haber tomado las precauciones necesarias.
