¡Infieles!
Por Mauricio Bahamón Oliveros
El electorado partidista ha cambiado mucho, es infiel como nunca, y este ha llevado que en la actualidad los partidos o movimientos hagan coaliciones y alianzas ya que sus militantes buscan nuevos perfiles así no estén dentro de sus integrantes; lo que buscan es verse reflejados en alguien que sea capaz de liderar un cambio y su gobernante difiera del estereotipo populista, politiquero y marque una diferencia, siendo estos los que dictan las tendencias a la hora de salir elegidos hoy día.
La tendencia del elector de hoy, es dejar a un lado el sectarismo y el arraigo partidista, para elegir a alguien que en su percepción transmita una imagen de honestidad y transparencia, muchos tienen el pensamiento de elegir si nos es al propio al más parecido.
Estas infidelidades electorales, siempre la asocian a la deslealtad, la traición pero no es así, la infidelidad electoral hoy día va ligada al modernismo y al desarrollo, porque no podemos permitir que nos amarren a una determinada colectividad y elegir a alguien que no tenga un carisma ni demuestre ser un buen líder, como quien dice, no nos sentimos identificados.
Hoy por hoy gracias a la tecnología, la información está al alcance de todos los ciudadanos y estas herramientas tecnológicas ayudan a que no olvidemos los malos hábitos politiqueros por así llamarlo de algunos personajes públicos. Internet facilita la información para analizar cuál sería la persona idónea, preparada para regir y direccionar una ciudad o un país, obligando a los partidos y a las campañas a escuchar lo que están pidiendo los ciudadanos.
Cada persona prefiere escuchar los puntos de vista más cercanos a los suyos y es bajo esta apreciación que buscamos elegir a uno que se acerque a lo que verdaderamente queremos para nosotros. Nuestro entorno político ideológico debe permitir y discernir quien verdaderamente podría dirigir y bajo que preceptos se dará la dirección a nuestra ciudad, con la convicción que esta persona tenga como principio esa vocación de servicio social y no esté pensando en una elección para mejorar su condición económica y social.
Debemos reconocer, que para que nuestra ciudad no se vaya a la deriva por una mala decisión tendríamos que ser dinámicos, como quien dice lo que fue hoy ya no será mañana y los cambios suelen presentarse a la medida que se va modernizando las democracias, siendo necesario derrotar ese voto amañado de maquinaria al cual estamos acostumbrados.
No podemos equivocarnos, tenemos que tener en cuenta y dejar a un lado las promesas populistas de algunos candidatos que se dedican a vender ilusiones, romper ese esquema partidista y escoger para Neiva una persona que demuestre que sus intereses son en pro del bien común.
- En la próxima columna tocare el tema de perfiles de candidatos y su significado.
