Oliver Lara Perdomo, un visionario
A los 77 años ayer falleció el líder empresarial Oliver Lara Perdomo en la capital del departamento del Huila, considerado uno de los más brillantes empresarios huilenses del siglo XX. Durante su trayectoria en el sector privado, deja una huella indeleble en todas las nuevas generaciones, por su liderazgo y visión que tuvo, como propietario de todas las empresas que a temprana edad tuvo que asumir, a raíz de la muerte de su padre Oliverio Lara Borrero, quien fuera asesinado por las Farc en su finca de Larandia en el Caquetá.
Estudió su secundaria en Inglaterra. Inició sus estudios de economía en el London of Economics que posteriormente se retiró para estudiar Zootecnia en la universidad de Texas A&M, porque su pasión eran las fincas. Durante su vida se caracterizó por enarbolar la decencia, honestidad, transparencia, entre otros valores, que le merecieron ser destacado en reiteradas ocasiones por el gobierno nacional.
Transitoriamente quiso incursionar en la política. Fue quinto renglón de la lista al Senado de Julio César Turbay Ayala. Entre sus anécdotas, se recuerda algunas expresiones, “que se cansó de criticar a la clase política del país y que ahora quiere ser parte de ella para aportar su experiencia y dar soluciones a los problemas nacionales…”.
Pero lo suyo era el desarrollo empresarial. Fue pionero y fundador de varias empresas que le permitieron contribuir con el desarrollo empresarial de la región surcolombiana. Fue cofundador de la Aerovías de Integración Regional (Aires), que inició sus operaciones el 23 de febrero de 1.981 y se constituyó en una de las más sólidas e innovadoras compañías de aviación en Colombia.
Tras su fallecimiento, deja a los huilenses una huella indeleble, por su destacado liderazgo cívico empresarial. Fue un soñador empedernido para que la sociedad colombiana fuera justa, más equitativa, respetuosa de las normas, amante de las sanas costumbres y con un futuro brillante a pesar de las dificultades que presenta la democracia en nuestro país. Con un pensamiento que nos enseñaba a estructurar grandes proyectos de desarrollo para el departamento, lo recordaremos siempre por su carisma y el don elegante de un caballero, que impregnó siempre un respeto y una mirada respetuosa de los grandes líderes políticos y empresariales del país, cuando hacían las cosas correctas en beneficio de la sociedad colombiana.
Adenda: Esta casa editorial, le expresa a toda su distinguida familia nuestras condolencias y sentimientos de pesar por el fallecimiento de uno de los empresarios más ilustres y destacados del Siglo XX. Paz en su tumba.
