Ojalá dejen jugar a Duque y a James
El Presidente Duque por ahora ha estado muy “marcado” por la oposición de izquierda apoyada además por unos sectores del liberalismo que añoran a montones la mermelada que recibieron durante los ocho interminables y desastrosos años de despilfarro e irresponsabilidad del Presidente Santos, al haber comprado a una buena parte de los congresistas, medios de comunicación, y a las Cortes, quienes dócilmente se plegaron al gobierno, y de paso, fortalecieron sin ningún escrúpulo sus patrimonios personales.
El efecto, el desprestigio del Congreso, de los jueces y Magistrados y de los medios de comunicación aumentó de forma vertiginosa. Hoy en día nadie cree en ellos: ni en la información objetiva de la mayoría de los periodistas; ni en las decisiones judiciales, en su gran mayoría en contravía de la ley, la Constitución y el bien común; ni en el interés nacional y la buena fe de la mayoría de los congresistas. Ese es precisamente el caldo de cultivo de la llamada “protesta social” la cual ha sido manipulada y hábilmente aprovechada por quienes han contribuido, paradójicamente, al derrumbe institucional del país.
A nuestro gran crédito del fútbol colombiano, James Rodríguez, aunque ha sufrido algunas lesiones, el entrenador Zidane del Real Madrid le ha dado pocas oportunidades de jugar, desmejorando su nivel, hasta el punto de haber disminuido su cotización en el mercado deportivo en los últimos seis años en un 50%.
Nuestros votos por el buen resultado de las conversaciones que ha iniciado el Presidente Duque con algunos sectores políticos que le permitirían “jugar” con desenvolvimiento sus propuestas en el Congreso de la Republica, quien le ha sido hasta ahora esquivo en varias oportunidades.
Creemos que la vice Presidenta de la República, Marta Lucía Ramírez, debería haber jugado un papel más representativo y eficaz de su partido en el Gobierno, cuyo aporte electoral fue fundamental para el triunfo presidencial.
Esperamos también del Presidente Duque una mayor firmeza en sus decisiones, para recuperar la credibilidad de los ciudadanos en sus gobernantes.
Tenemos aún confianza en el éxito de la gestión del Presidente Duque (qué falta le hace su padre) y en las grandes condiciones de James Rodríguez, pero “DÉJENLOS JUGAR”, no solamente por raticos, sino a plenitud y con continuidad.
ADENDUM: ¿Por qué razón los proyectos viales del departamento del Huila andan a paso de tortuga?
