Obligación a la verdad
Por Luis Humberto Tovar Trujillo
La proeza realizada por los diputados del Huila liderados por su presidente Sandra Hernández merece el reconocimiento de todos los estamentos del Huila.
Desafortunadamente, los resultados obtenidos no son la consecuencia del liderazgo asumido y el esfuerzo sobrehumano realizado; por el contrario, fueron victimas de las maniobras engañosas del gobierno, acostumbrado a defraudar la confianza ciudadana, en una reiteración de la pérdida de confianza legítima institucional.
Semejante esfuerzo para llegar a la conclusión de que lo mejor debió hacerse desde cuando sucedieron los hechos catastróficos que cobró vidas humanas, es decir, declarar la calamidad pública, obligación en principio en cabeza del Alcalde Municipal de Timaná, por corresponder a su territorio el lugar donde esta ubicado Pericongo, para ser sustituido por la autoridad Departamental, en este caso el gobernador.
Estos acuerdos, mal concebidos, por cierto, están llamados al fracaso, como todos los acuerdos a la ligera que celebran los funcionarios del gobierno nacional, con la complacencia de los dirigentes políticos que todavía a tres meses de terminar su periplo escabroso, siguen creyendo en pajaritos de oro, y en promesas de mujer parida como se dice popularmente, del gobierno Santos.
Atendiendo a la expresión bíblica de que “por sus actos os conoceréis”, ya existe suficiente ilustración como se dice en las corporaciones públicas, sobre los incumplimientos reiterados del gobierno, para seguir ingenuamente confiando en recurso imaginarios, y soluciones también imaginarias al problema de Pericongo, que según informaciones de la ingeniería regional que conoce de sobra el terreno y su composición geológica, dicen de soluciones con dos viaductos que superan los ciento cincuenta mil millones de pesos, para un periodo de ejecución de aproximadamente tres años a precios de hoy.
Las consecuencias funestas de lo acordado, conduce a entender que le tocará al Departamento concurrir a la financiación de la habilitación de la vía alterna por Naranjal, por ser responsabilidad de la entidad territorial, sin recursos por su difícil situación financiera y seguir esperando las migajas de la mesa presidencial, advirtiendo que no será durante el actual gobierno que se dará solución definitiva, sino durante el próximo gobierno.
Siendo el Huila epicentro de operaciones de terrorismo de las Farc, no hay dinero del posconflicto pese a que las arcas tienden a desocuparse por la corrupción declarada y no es bueno desequilibrar los ahorros de Marín.
El termómetro serán las inversiones del gobierno nacional de la vía por Acevedo para el tráfico pesado.
