Nuevo gobierno en España
Algunos integrantes de su movimiento político, el Popular (PP), fueron sindicados por la rama judicial de estar involucrados en el denominado cartel del caso Gürtel. Algo similar como lo ocurrido en las democracias de los países latinos, porque se concedieron jugosos contratos del Estado a cambio de comisiones que ingresaban a sus bolsillos o a los de una contabilidad paralela con la que se financiaban las campañas políticas. Lo anterior generó la mayor hecatombe política que se tenga noticia en esta Nación. Poco a poco se fue derrumbando su poder, por este motivo suscitado con los escándalos. Su antecesor José María Aznar, también fue salpicado durante su mandato en el periodo comprendido entre 1999 al 2005, donde fueron condenados 29 altos funcionarios de su gobierno de la época, a 359 años de prisión.
Este es un claro mensaje para la comunidad internacional que rechaza de plano cualquier intento de seguir encubriendo cualquier accionar delictivo, que afecte al erario de los países. No se puede seguir ocultando este cáncer que corroe las buenas costumbres de una sociedad que busca mejorar los estilos de sus gobernantes. No importó que Rajoy que fuera considerado un viejo zorro de la política y que siempre fue reconocido por su capacidad de resistencia para afrontar los grandes problemas que se le presentó durante su mandato y que tuvo que compadecer en el ejercicio como presidente en calidad de testigo, en sendos juicios que está adelantando la justicia española, para que fuera censurado. Pero el veredicto que se dictaminó en la semana anterior, sus versiones quedaron en entredicho y no pudo eludir su responsabilidad política, comprometiendo seriamente el futuro de su partido.
