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Opinión/ Creado el: 2020-01-15 02:58

Nueva modalidad de sicariato

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 15 de 2020

Por: Luis Humberto Tovar Trujillo

Las reflexiones acá expuestas, son producto de la reflexión sobre la realidad nacional y regional del ejercicio del periodismo, desde luego, cuando existe la regla existe la excepción, pero ello no significa, omitir el horror en que se encuentra el periodismo nacional, regional y mundial, donde está siendo superado, por las redes sociales.

El ejercicio del oficio del periodismo, se ha convertido en un juego sin reglas, del periodismo mal ejercido; ha ganado todos los terrenos posibles, la ética ha dejado de existir, como elemento esencial, para dar lugar a la diatriba, a la rastrera mención de los derechos de los demás, para obtener deliberadamente, hasta por la mentira, grandes réditos económicos.

Existen algunos mal llamados periodistas, dedicados a extorsionar a las personas, inventando tragedias donde no existen, magnificando conductas que no dejan de ser del común ejercicio del quehacer cotidiano de las personas, pero que por ejercer, haber ejercido o teniendo una condición de influencia importante dentro de la sociedad, son víctimas de la vociferación, en los medios de comunicación para obtener un provecho ilícito económico.

Muchos, a la inversa de la sentencia popular, tiran la piedra y no esconden la mano, sino que la estiran para obtener dinero a cambio del silencio de acusaciones que jamás han existido; y lo que es más grave, ejerciendo violación contra derechos humanos, como la calumnia, la injuria, la honra y el buen nombre de las personas.

Tienen tanta capacidad para montar falsos positivos y publicitarlos irresponsablemente, como es el caso reciente sobre la conducta imaginaria contra el Gral. Nicasio Martínez, por el solo hecho de haber descubierto la podredumbre de la fuerza aérea y otros escenarios del ejército en la época del Gral. Mejía, condecorado por la Cámara de Comercio nuestra, siendo el artífice del atentado contra la dignidad de nuestras fuerzas militares y de policía. Ocultan deliberadamente situaciones aberrantes, todo por dinero que repartió el gobierno anterior, y hoy no existe. Quieren sacar verdades de mentiras como los micrófonos con conexión inexistente, para jugar con la dignidad de las personas. Enfermos delirantes.

Atacan al presidente por visitar Bojayá dando al servicio el acueducto municipal para sus pobladores, pero solo resaltan morbosamente la entrega de confites a los niños, cuando antes las Farc les repartió bala venteada; esto se oculta. La ruina de la verdad y el éxito del sicariato. Una sociedad sin periodismo es una sociedad enferma y sin porvenir.