Nosotros somos Colombia

Por Fernando Bermúdez Ardila
Escritor e historiador
Nominado Premio Nobel de Paz 2010
Esta columna está dedicada a mi querida esposa Diana M. Rojas V. MD.
Son muchas las razones por las cuáles los colombianos debemos sentirnos orgullosos, la primera y más importante, somos un pueblo multiétnico, donde hemos aprendido unos de los otros sus culturas y tradiciones, nos hemos mezclado a través de los siglos esto nos ha hecho una raza especial, única, incomparable, capaces de enfrentar todos los desafíos que se nos presente; somos reconocidos en todos los países del mundo donde llegamos cómo una raza alegre, inteligente, pujante, emprendedora, trabajadora y nos abren las puertas porque reconocen nuestras capacidades, laboriosidad y liderazgo, por supuesto también existen quienes nos hacen quedar mal en el exterior, pero por fortuna esa es una excepción de la regla y no la generalidad.
Me podría atrever a decir que no existe país en el mundo dónde no haya un colombiano sacando la cara por nuestra patria, haciendo empresa generalmente, por no decir que siempre cuando he tenido la fortuna de viajar al exterior a alejadas partes de nuestra tierra, siempre me doy a la tarea de buscar un restaurante colombiano y puedo decir con orgullo, que siempre lo encuentro; en Luxor la ciudad de las pirámides de Egipto al ir a buscar un camello en alquiler, el dueño del negocio era un colombiano; en la administración espacial aeronáutica de los Estados Unidos (NASA) los colombianos son reconocidos y respetados por su labor científica.
Pero además de nuestra raza nuestro país está estratégicamente ubicado, al norte del sur del continente, bañado por el Océano Pacífico que nos acerca a lejano oriente y el también hermoso océano Atlántico que nos lleva al viejo mundo. La inmensidad de pisos térmicos que permite que siempre estemos en primavera en algún lugar, poseemos una gran riqueza en nuestro subsuelo, de valiosos minerales, oro, esmeraldas y coltan entre otros, este último necesario para la fabricación de equipos electrónicos.
Una gran diversidad de flora y fauna que nos ubica entre los países más afortunados de poseerla. Ahora, los invito a pensar, porque con tantas capacidades que poseemos como seres humanos y generosos regalos que nos ha dado la naturaleza, no estamos ubicados como una potencia económica mundial? ¿Por qué no estamos librando una competencia para ubicarnos dentro de los países más desarrollados del mundo?
La respuesta es absurda y obvia, 200 años en la que nos han mantenido divididos entre partidos, discordias y sangrientas guerras, qué libra el pueblo invitado e incitado por sus ineptos líderes que sólo buscan hacerse al poder por intereses personales o por simple ego y vanidad donde se pavonea la corrupción e incapacidad.
Es necesaria la unidad nacional, elegir a los gobernantes sin pasiones ni presiones, con inteligencia, mandar a los divisionistas al carajo y donde lo único que importe es la de que “todos somos Colombia” sólo así podremos salir adelante sin rencores y heridas y esperar por fin después de tanto tiempo que nuestra patria comience a florecer.
