No nos dejemos robar el discurso sobre la justicia
Los cristianos nos estamos dejando robar el discurso sobre la justicia. El libro Santo es recurrente en este mensaje. No sé por qué no se lee la Biblia. ¿Quién dijo que el señor Marx fue el descubridor de la justicia social? Por favor, lean el libro del Deuteronomio.- ¿qué nombre tan extraño, verdad? Este libro significa textualmente “segunda ley”, recoge tradiciones desde la época de Moisés (año 1400 a. de C. hasta el siglo X a. de C.). ¡Qué libro tan social! Cuando leí el Manifiesto de K. Marx, escrito en 1848, comprendí que todas sus diatribas son consecuencia de la injusticia social reinante en su época. Pero, por favor, ser cristiano exige una conducta marcada por la justicia. Los profetas son recurrentes en condenar de manera vehemente la explotación de los indefensos. Hay que leer a los profetas Isaías, Jeremías, Amós y Oseas para constatar cómo tratan a los que se aprovechan del poder político, económico o religioso para explotar a los indefensos. Para el libro Santo, los prototipos de los indefensos son: el huérfano, la viuda y el extranjero. Esa realidad se vive hoy perfectamente. Por favor, lean los discursos de fray Bartolomé de Las Casas en Chiapas, México, hacia mediaos del siglo XVI, fue el gran defensor de los indios; de encomendero pasó a ser fraile dominico y denunció con toda vehemencia la crueldad de la conquista, -eso es ser cristiano-. Pero, por favor, no vayamos tan lejos. Vayamos a un pequeño libro bíblico, carta de Pablo a Filemón, en donde el “apóstol de los gentiles” le pide al rico de Colosas que trate como “hermano querido” al esclavo fugitivo Onésimo. Decirle a un esclavo en el contexto cultural de la Roma de los Césares, es totalmente revolucionario. De modo que no se tiene que ser comunista para hablar de justicia social. Los partidos tradicionales de Colombia se han dejado robar el discurso sobre la justicia social, pues en la práctica han mantenido y permitido tener una patria postrada en la más absoluta pobreza. Un país tan rico, entonces, ¿por qué tan pobre? Las políticas sociales de los diferentes gobiernos han sido más ruido que nueces. La corrupción campea desde hace siglos (doscientos años) en todas las esferas. El comunismo llega al poder cuando no hay políticas sociales que se traduzcan en equidad e igualdad de oportunidades. El comunismo, si es que llega por la vía democrática, es porque tiene un discurso sofista; pero en cuanto llega al poder se convierte en la más cruel tiranía: se acaban todas las libertades, hay dictadura de partido, ¡adiós democracia! El marxismo – leninismo tiene como ideología el comunismo que, a su vez tiene como esquema el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, es decir, mata la dimensión trascendente del hombre, partiendo de una cultura de conflicto hasta llegar a la dictadura del proletariado derramando sangre por doquier. ¿Cuántos asesinatos hubo en la “Santa Rusia” para imponerse por la fuerza el comunismo en la línea de Lenin y Stalin? Alrededor de trece millones. Amigo lector, lea la novela: el archipiélago de Gulag.
+ Obispo de Neiva
