No más impuestos
Desesperados se encuentran los miembros del equipo económico del Alto gobierno, porque el déficit fiscal acumulado supera los 50 billones de pesos. Por lo menos el ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla acepta inicialmente que no va a presentar nuevas reformas tributarias, durante el presente gobierno. Pero tampoco plantea cómo va a lograr el equilibrio de las finanzas públicas nacionales. De nada han servido las reiteradas modificaciones de la estructura tributaria del país, para buscar reducir este faltante de recursos, que se necesitan para atender las demandas sociales de las familias colombianas.
Desde gobiernos anteriores, se han dedicado a incrementar la fronda burocrática y que, junto con el aumento de los niveles de corrupción, no habrá jamás la posibilidad de equilibrar las finanzas del gobierno nacional. Es un tonel sin fondo. El apetito burocrático y el deseo de seguir manteniendo los mismos esquemas para birlar los recursos del erario no permitirán jamás lograr el saneamiento fiscal del país. Además, las reformas tributarias, solo han servido para imponer impuestos a las clase media y baja y para buscar exenciones tributarias a los conglomerados económicos, que a la fecha superan los 30 billones de pesos.
Ahora la propuesta de que más colombianos deben pagar más impuestos y que se deben gravar con el IVA a toda la canasta familiar, son iniciativas absurdas que solo buscan consensos entre los actores de la vida pública nacional. Además, se convierten en caldo de cultivo para motivar las próximas movilizaciones sociales, que tienen en ascuas a las autoridades locales para controlarlas y evitarlas.
A pesar de la retórica barata de los altos funcionarios del equipo económico del gobierno nacional, en todos los escenarios y en las entrevistas que les hacen los medios de comunicación, sobre las bondades de estas iniciativas gubernamentales, no han logrado convencer, por lo regresivo que resulta gravar toda la canasta familiar con IVA y simultáneamente bajarles los impuestos a los conglomerados económicos con el sofisma de distracción de generar más empleo.
Estas iniciativas gubernamentales han generado un rechazo general de todos los agentes económicos. Lo que, si es inadmisible, es que le disminuyen la tasa de impuestos a los conglomerados económicos. De acuerdo con las cifras emanadas del Ministerio de Hacienda, solo 3.000 empresas, que equivalen al 1 por ciento de las personas jurídicas establecidas en Colombia, aportan cerca del 80 por ciento de los ingresos de renta, lo que demuestra la alta tasa de desproporcionalidad. Se deben buscar nuevas alternativas para subsanar este déficit fiscal que presentan las finanzas públicas del gobierno nacional. Hay que adoptar medidas severas para combatir la evasión y la elusión. Inclusive algunos expertos económicos han planteado una idea descabellada para los ortodoxos monetaristas. ¿Por qué no se explora la posibilidad de emitir dinero? Así lo han efectuado otras potencias económicas Lo que debe primar, ante todo, es el bienestar de todas familias colombianas y no ahondar más la tragedia social y económica en que se encuentran sumidas.
