No más “cristos” con aspiraciones políticas
Por: Néstor Pérez Gasca
Es increíble que a estas alturas de la evolución de la sociedad desconozcamos el esfuerzo histórico de nuestros antepasados para alcanzar el Estado Laico, el cual nos liberó del sesgo religioso. Volver a caer nuevamente en un fanatismo similar, siguiendo ahora un simple mortal convertido en un icono “divino”, una deidad, es desconocer el sacrificio de los miles de mártires que ofrendaron sus vidas para alcanzar la independencia de esos “cristos” con aspiraciones políticas, es una bofetada a nuestra lógica y razón humana. En la historia rebosan los aspirantes a redentores que han prometido la paz y la prosperidad, y que han fracasado en la búsqueda de sus propuestas populistas, porque siempre su propia megalomanía les ha hecho perder el rumbo.
Quien detenta el poder legitimado por “el calor y efervescencia” de las masas, no solo sufre de un delirio de grandeza, también termina con un delirio de persecución, y por esa razón condena y repele cualquier posición que intente contrariar su opinión, así han actuado los “semidioses” que nos han acompañado en el desarrollo histórico de este espectacular planeta, así lo pensaron desde el Leviatán de Hobbes, Napoleón, Marx y Lenin, Mao Tse-tung, Hitler, hasta Castro, Chávez y Uribe(entre tantos otros) en la América Latina ¿Cuándo aprenderemos la lección de que ningún ser humano o forma de gobierno nos va a liberar u ofrecer la salvación final?
Nunca confíen en nadie que edifique su liderazgo de tal manera que se asevere, como prioridad, el ser “irremplazable” para gobernar una Nación; nunca confíen en aquel que permita que lo llamen “enviado de Dios” o “insustituible”, en quien anime que le canten himnos, lo idolatren como figura pagana y mucho menos que le digan “verraco”. Esas personas, por lo