miércoles, 01 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-06-15 01:13

No lo dejaremos perder

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 15 de 2020

Por Carlos Eduardo Trujillo González

Por esta época, donde la pandemia ocupa toda la atención del mundo y los miedos entran en una etapa de competencia entre la salud, la vida frente a lo económico, hay situaciones que deberán permitirnos que esos cambios  sean para bien; pues cuando la tecnología había desplazado situaciones especiales y esenciales de lo humano que hoy se añoran, por quienes por ejemplo viven aislados o lejos de sus seres queridos, donde un abrazo, el beso, el calor propio del afecto,  así como el compartir de manera abierta con los amigos, vecinos, compañeros de trabajo o conocidos  en eventos sociales, públicos o empresariales.

Es por ello, que hoy cuando todo esto lo vemos lejos, pero se acercan épocas de recordación de tanta historia, tradición, costumbres ancestrales, familiares y para el caso del Huila, una época especial donde como comunidad y como familia tradicionalmente hemos compartido por décadas nuestras más sentidas y especiales costumbres y tradiciones que son esencia de lo que somos, de lo que nos hace distintos e identifica.

Sin duda esta época deberá ser aprovechada para reencontrarnos con eso que nos hace diferentes, en especial y por lo cual nos hace sentir orgullosos, eso que muestra de lo que estamos hechos y que además,  saca de lo más profundo de nuestra esencia genética eso que corre por las venas cuando se escucha una tambora,  el trinar de un tiple, el sonar de un chucho, una marrana, una esterilla o el grito autentico en el interpretar de un rajaleña, además, ese olor inconfundible de un asado huilense, la crocancia de las achiras, el acompañamiento de una batata, un insulso, una arepa oreja de perro, el vapor y olor de un tamal caliente recién servido e incluso un trozo de bizcochuelo acompañado de mistela o un auténtico e inigualable Doble Anís.

Todo ello deberá permitir recaudar esa trazabilidad histórica y poder aprovechar cada momento, cada instante, no solo para revivir, sino también para aprender hoy en casa de nuestros padres, abuelos y poder además,  transmitir a esa generación que tal vez ha disfrutado, el olor, el sabor, el sentir, el oír pero no saben cómo hacerlo, pues jamás se han untado o tal vez participado en su elaboración, en la apuesta de una buena sazón e incluso en la invención e interpretación de lo que a los opitas nos hace especiales y distintos.

La invitación es que mientras la pandemia hace su trabajo para afectarnos, debemos hacer el nuestro, para mantenernos vivos con todo lo que implica hacer parte de esta generación, pero sobre todo de esta raza que tiene la obligación de hacer todo lo que se deba para mantener nuestra autenticidad, identidad, buenas costumbres y tradiciones que permitan seguir haciendo historia.  Mientras tanto que san Juan y san Pedro sea un motivo más para estar en casa, en familia unidos, cuidándonos y fortaleciendo nuestra identidad.