No hay reinado sin festival, o festival sin reinado
Si me encomendaran la tarea de escoger entre el Reinado o el Festival Folclórico, para que alguno de los dos quedara como espectáculo central de las festividades sampedrinas en el Huila, seguro que no podría retirar ninguno. Uno no podría existir sin el otro.
Ambos son inseparables, son inherentes, pertenecen a nuestra tradición y de seguro que el festejo perdería mucho más peso que el que se evidencia en los últimos años en el plano regional y nacional.
Si alguno de los dos, reinado o folclor, llegaren a faltar ya no sería el mismo Sanpedro, sino el medio Sanpedro en el Huila y apenas podríamos pegarnos media rodadita.
Segundo, si por alguna razón suspendieran el reinado para darle prelación a las actividades folclóricas como el centro de atención del festival, tendríamos que suspender más de 10 mil reinados internos y externos que anualmente se llevan a cabo de manera paralela en cada uno de los rincones del departamento.
Colegio, escuela, empresa o entidad pública o privada y junta de acción comunal que se respete realiza su sampedrito, elige su reina y de esta manera prepara mejor la comunidad para vivir con más entusiasmo las fiestas de Sanpedro.
Y si por alguna razón suspendieran las actividades folclóricas para llevarlas cabo en otra época diferente al reinado, peor sería, porque sin el colorido y sin el sonido de la tambora, la puerca, el chucho y la esterilla y de los demás instrumentos musicales propios de la región como la carrasca, no tendríamos el mismo entusiasmo para disfrutar. Si contar que esta actividad dinamiza la economía en un alto porcentaje.
La verdad hay que decirla. No todo el que viene al Huila quiere ver las reinas, y no todos viven con júbilo las mismas carrozas y las danzas de todos los años, hay que registrar que es muy pobre la innovación en este aspecto.
Paradójico, este año obtuvo la corona la Señorita Huila, Evelyn Tatiana Bello Yara, quien bailó con lujo de detalles el Sanjuanero Huilense y superó a las candidatas de Magdalena, Tolima, Valle y Caquetá. Aquí en el Huila en lugar de estar contentos porque ganó la paisana, al menos por aquello del regionalismo, algunos se fueron lanza en ristre contra el jurado, disque porque no les gustaba la niña.
Algunos, seguramente sin sopesar bien la situación y con la cabeza aún caliente, hasta pidieron injustamente la cabeza de los organizadores y la eliminación de los reinados del Sanpedro en el Huila. Es innegable que el certamen perdería mucho peso si alguna de las dos actividades culturales desapareciera o la suspendieran, como pretenden algunos.
Desde que conozco el Huila, cada año cuando terminan las fiestas, siempre hay diferencias por algo que no le gustó a algunos, en otros años los artistas locales criticaban porque contrataban orquestas foráneas y este año tampoco aplaudieron porque todos los espectáculos fueron de artistas huilenses.
Nadie ha dicho, ni siquiera los músicos del Huila, que los espectáculos oficiales de 2017, presentaron solo artistas locales durante las veladas de coronación, ni mucho menos han reconocido que lo mejor que se ha visto en todos los 57 festivales de la historia, fue la gran gala de los artistas huilenses la noche de la coronación de la reina Nacional. Fueron más de cien artistas en escena, entre músicos, cantantes y bailarines, al menos este paisano quedó entusiasmado.
Me atrevo a manifestar que tenemos un espectáculo digno de ser presentado en el legendario teatro Jorge Eliecer Gaitán y en cualquier lugar del mundo, y ésta debe ser una tarea del gobernador Carlos Julio González y de las autoridades del ramo.
Aprovecho la oportunidad para peticionarle al alcalde Rodrigo, aunque que creo que no me parará bolas, y a los concejales que para la fortalecer la imagen de nuestras tradiciones culturales, la nueva avenidacircunvalar de Oriente, bien puede llamarse la “Avenida Bambuquera”, un nombre que no solo es sonoro, sino que rinde homenaje al compás que le da renombre al Huila en todo el país. Así como en Ibagué construyeron una bautizada como avenida Guabinal, que hace honor a su tierra.
