No a clases presenciales
Por José Eustacio Rivera Montes
El presidente Iván Duque aseguró que el Ministerio de Educación trabaja junto al de Salud para definir los protocolos que permitan el regreso con alternancia a clases. Aseguró que a partir del 1 de agosto comenzaria las clases presenciales, pero bajo el método de la alternancia, que busca evitar que se generen focos de contagio y así poder ir dándole paulatinamente la posibilidad a los estudiantes de acudir a las instituciones educativas, siempre y cuando se cumplan con los protocolos que se vienen adelantando para eso. El mandatario también manifestó que todo dependerá de lo que suceda en las próximas semanas.
Si bien es cierto que la virtualidad ha tenido grandes dificultades de adaptabilidad sobre todo para niños y adolecentes, es por el momento la unica herramienta educativa para seguir generando conocimiento. Talleres, tareas por doquier y muchas horas de clases virtuales han sido el comun denominador de miles de familas que no quieren desconectar a sus hijos de la educacion basica.
El modelo de alternancia, como lo ha denominado el gobierno nacional, es una acelerada y desatinada decision que podria exponer la vida de los jóvenes y los niños a un foco de contagio en medio de las medidas que se dice tomar. No hay condiciones para volver presencialmente, no existe la infraestructura adecuada, no cuentan los servicios públicos necesarios y el personal para hacer las desinfecciones permanentes.
La federacion Colombiana de educadores manifesto su inconformidad el pasado 4 de junio y lo hara nuevamente el 11, estos ademas de rechazar la postura del gobierno de no dialogar con ellos y no retomar el proceso de negociacion, es de sumarle los incumplimientos pactados en acuerdos. La situacion de la atencion en salud para el gremio de docentes y su grupo de familiares es muy deficiente, argumentan existir silencio por parte del ministerio de educacion y la irresponsabilidad de la fiduciaria y la negociacion de los derechos por parte de los operadores.
La preocupacion del gremio es paralela a la de millones de padres y acudientes de estudiantes que no quieren exponer a sus hijos al virus que aun no tiene una vacuna establecida para lograr su cura. Mientras se hace apertura escalonada de los diferentes sectores economicos del pais, la prudencia debe ser mayor con el COVID-19. Un niño o niña entre los 3 y 12 años no posee tal concepcion de gravedad de lo que significa la pandemia en la humanidad. La responsabilidad de los respectivos protocolos aun no son asimilados a tan pronta edad. Y peor aun no se tienen las condiciones minimas del sistema educativo, mucho menos los protocolos necesarios para volver a clases. No es el momento de volver a clases.
