Ni una más
Hoy me encuentro alarmada por la violencia de género que seguimos viviendo a diario en nuestro país, pero especialmente en nuestro departamento. El pasado 15 de febrero, se conoció un nuevo caso de feminicidio. El asesinato de una joven de 29 años de nombre Lina Marcela Puentes, que se ganaba la vida, como camarera, en un bar de la zona industrial de Neiva, madre de 4 hijos y que desafortunadamente perdió la vida a manos de un joven de 21 años, llamado Juan Diego Aldana. Cuando las autoridades, hallaron el cuerpo sin vida de la joven, presentaba traumas en la cabeza, torax, espalda, cara, sangrado en el pulmón izquierdo y, además, fue agredida sexualmente antes de su muerte. El criminal hoy se encuentra detenido y esperamos que sea judicializado y condenado con la pena máxima de 41 años según la ley.
El Feminicidio es un crimen de odio. Es el asesinato a una mujer por el hecho de ser mujer. El concepto define un acto de máxima gravedad, de discriminación y violencia de género, que suele ser acompañado de extrema violencia, abusos tanto verbales como físicos, torturas, mutilaciones, quemaduras, ensañamiento y violencia sexual. Hombres motivados por el odio, desprecio, placer o sentido de posesión hacia las mujeres.
Es desalentador el número de casos de violencia de género en todo el país. Las cifras hablan por sí solas. Desde 2015, cuando se creó la ley 1257 –de prevención y sanción de formas de violencia y discriminación, según datos de la fiscalía general de la Nación, en el 2018 denunciaron, 1.437 casos por el delito de feminicidio, lo cual demuestra el grado de vulnerabilidad. Sumado a esto, hay que tener en cuenta las cifras reveladas por Medicina Legal, las cuales muestran 796 homicidios contra mujeres entre enero y octubre, de 2018, lo que representa un aumento de 28 casos frente al mismo lapso de 2017. Preocupante por el aumento de un año a otro de este atroz delito.
Las cifras de feminicidio en el Huila, son altas, pese a que las autoridades han venido, trabajando para combatir este delito, con la ayuda de otros estamentos internacionales como la ONU, a nivel nacional.
Desafortunadamente el año pasado, en Neiva, se registraron tres feminicidios. De los cuales fueron, el de Natalí Salcedo González, una trabajadora sexual, quien fue asesinada a cuchillo a manos de su compañero sentimental, Julio César Rojas. hoy el asesino está pagando su condena en la cárcel de Rivera. También se conoció el caso de la joven, Valentina Mosquera Fajardo, de 18 años de edad, cuyo cuerpo sin vida apareció ‘embolsado’ cerca al Sena Industrial. Y el caso de la enfermera Paola Vargas Rojas, una joven de 26 años con grandes sueños por alcanzar en su vida profesional y laboral, quien cayó en manos de Javier Esteban Polania, uno de los tantos hombres que se obsesionan por una mujer y termina agrediendola y asesinándola.
Hoy desde esta columna hago un llamado a las mujeres a no permitir el maltrato de sus parejas, ni verbales, ni mucho menos físicas. Desde el primer indicio de violencia, denuncien al agresor. No les dé temor hacerlo. No debemos permitir maltratos, somos valientes por naturaleza.
Unámonos por este propósito, y luchemos por el respeto a nuestra integridad, como mujeres valiosas que somos y especialmente por nuestros hijos y por nuestras familias. Ni una mas.
