Ni con emboscada política
Por Luis Humberto Tovar Trujillo
Definitivamente, les quedo grande como contendor político Iván Duque a los autodenominados expertos en la política, y disque eventualmente autores de las supuestas grandes gestas en el país.
Si así es el desayuno, como será el almuerzo, se suele decir popularmente; debate sobre el actuar reciente de todos y cada uno de los participantes, dejó bien claro que las actuaciones de ellos, todos patrocinadores de este gobierno no fueran las mas aconsejables y llevaron a que el país, se polarizara, y de paso, todos rezagados en las encuestas de opinión, presidida por Duque de lejos el mejor.
Un candidato superior; joven, fresco, propositivo como lo fue en el congreso de la república, el único que propone cosas importantes, las mas aconsejables para recuperar a Colombia en todos sus sectores, porque todo está destrozado.
Por donde se analice el país, nos damos cuenta, de los inmensos destrozos que nos quedan de él, justicia, educación, economía, todo invadido de corrupción, como el invierno a cantaros.
Todos amamantados por el gobierno se dedicaron al “yo hice”, y no más; lanzaron ataques personales contra Iván Duque, por haber trabajado honradamente, en el BID y en otras posiciones como asesor y estudioso de los problemas mundiales, latinoamericanos y desde luego nacionales, tener una hoja de vida absolutamente impecable y lleno de conocimientos y de ideas para recuperar nuestra patria.
Vargas Lleras con posiciones propias de un “avión en picada y durmiendo como copiloto”, guardó silencio durante el atraco al NO con el plebiscito, decisión del pueblo, y ahora pidiéndole su apoyo cuando otrora le diera la espalda; reclamó sus ejecutorias como funcionario, cuando era su obligación realizarlas o pasaría por inepto; hoy protagonista de primer orden con la catástrofe vial del sur del Huila, después de dos años de engaños y fracasos con el contratista, y no se ha movido un milímetro de tierra en esa famosa concesión que sale de Neiva hacia el sur de Colombia.
Petro que no responde por la catástrofe de Bogotá y todo por culpa del aguacate y el cambio climático; De la Calle, navegando en sus mentiras y engaños al pueblo con la impunidad del proceso de la Habana como quedó demostrado; y para concluir, Fajardo como las aguas aromáticas, tomarlas o no poco o nada importa, dice mucho y no dice nada, un nido como decía alguien.
