Natilla, buñuelos y humo en Neiva
Continúa un sinnúmero de vehículos en la capital huilense arrojando humo por doquier. Sin control de nadie. Busetas, colectivos, particulares y motocicletas contaminan el aire de la ciudad, sin que nada pase.
No hay autoridad que controle y establezca algún tipo de políticas para, por lo menos, mitigar la problemática.
Además de la congestión vehicular, ya no n las horas pico, sino a toda hora, la desorganización de la semaforización, las escasas y deterioradas vías, y la ausencia de colaboración de la policía y los guardas de tránsito, está la bochornosa e insensible situación que se viene generando, con gran intensidad, y tiene que ver con la cantidad de humo negro u hollín que van dejando a su paso los vehículos mientras circulan por las vías de la ciudad. Estelas de humo negro que son arrojadas por los exhostos de busetas, taxis, camiones y demás carros particulares, son tragadas por transeúntes y conductores en su quehacer diario por la capital, sin que se observe ningún tipo de control o sanción.
Es más, asombra que este tipo de hechos se presente con la complacencia de las autoridades respectivas. Pues frente a policías, guardas de tránsito, funcionarios de la misma secretaría de vías y de tránsito, que también consumen ese humo, se aprecia claramente el panorama. A una ciudad que es calorosa por naturaleza, se le suma el humo y el calor que viene con él. Por supuesto, la contaminación en la respiración y los efectos que ello pueda traer a cierto plazo.
Pero, ¿por qué pasa todo esto? ¿Acaso no hay organismos que controlen, supervisen y sancionen a conductores y empresas? ¿Se convierte este hecho en una imposición que los neivanos tenemos que aguantarnos porque el municipio no tiene controles al respecto? ¿Tampoco hay consciencia de los conductores, propietarios y gremios?.
Resulta extraño que esto suceda, dado que la capital opita es muy pequeña y es difícil no percatarse. No permitamos que esto continúe así. No le hace bien a la imagen de la ciudad. No le hace bien a la salud de los neivanos. No le hace bien a una administración nueva. No le hace bien a los turistas que nos visitan. No le hace bien a nadie.
Ojalá, la nueva administración capitalina tome cartas en el asunto. Estudie el tema, reaccione y contribuya a posibles soluciones. Estoy seguro de que si el nuevo alcalde lidera esta iniciativa, los neivanos lo apoyaremos. Mientras tanto, comamos buñuelos y natilla absorbiendo el humo que arrojan los vehículos en la ciudad.
