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Opinión/ Creado el: 2019-09-27 07:50

Mujer y participación política

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 27 de 2019

Por: María del Carmen Jiménez

Determinar  el aporte de las mujeres en la historia de la humanidad es como tratar  de cuantificar con precisión  cuántos granos de arena  hay en las playas del mundo. Más importante que las cifras es auscultar por qué a pesar del avance normativo a nivel internacional y nacional de los últimos años, las mujeres poco acceden y permanecen en la política. El análisis no puede ser simplista ni sexista. Argumentos prevalecientes hoy como el que considera que el mejor espacio  para las  mujeres es  el hogar y los roles domésticos  por  su condición de mujer o  que ellas  son más machistas que los hombres y no confían ni votan por  sus congéneres  son la reafirmación de la cultura patriarcal que escinde, limita, reprime  perpetua la inequidad y la  discriminación.  

El liderazgo femenino es inconmensurable y los resultados encomiables en la larga lucha por la causa de la equidad,  de la igualdad,  el desarrollo social y  comunitario. Sin embargo,  su participación en cargos relevantes de la política nacional donde se toman las decisiones ha sido precaria y  un porcentaje  bajo llega a cargos de elección popular. Uno de los mayores retos es superar esa baja  participación, pero para lograrlo hay que vencer  los obstáculos  de diversa índole que lo impiden.

Dichos obstáculos tienen que ver   como se plantea en boletín de la CEPAL, con la permanente utilización  de” prejuicios y estereotipos culturales que se tejen en torno a la mujer, la discriminación y la visión tradicionalista  de los roles de género que generan una  debilitada posición social de las mujeres”.  Esta concepción no tiene ninguna conexión  con las capacidades y potencialidades reales de las mujeres para ejercer roles de decisión y de poder.  El trabajo para alcanzar una participación  plena y efectiva  de las féminas  debe ser conjunto entre la institucionalidad, los partidos políticos  y  la sociedad civil. No es tarea fácil superar siglos de dominación masculina en la vida pública, por eso es necesario el estímulo y apoyo  de todos los sectores de la sociedad. Acciones afirmativas como la Ley de cuotas - Ley 581 de 2000-,  la Ley Estatutaria 1475 de 2011,  son un avance en Colombia.  Su eficacia depende también de la dinámica de los partidos que actúan como filtros en  los procesos electorales,  de la cultura política  y de las reformas democráticas.  No obstante, persisten  numerosas trabas  y resistencias culturales que sortear.  Es importante que los partidos políticos  promuevan la creación de escuelas de liderazgo y formación con enfoque de género.

Debemos avizorar el camino de la paridad política de la autonomía de las mujeres  como factor fundamental para garantizar  el ejercicio de sus derechos  humanos en un contexto de plena igualdad, con una vida libre de violencias, con  control sobre su cuerpo, con la posibilidad de generar ingresos, de tener recursos propios y participar en la toma de decisiones que afectan su vida y su colectividad.

El concepto de democracia solo  tendrá significación real  y dinámica,  además de un efecto perdurable, como lo planteó el comité  de la Convención para la Erradicación  de la Discriminación contra las Mujeres ( CEDAW),  cuando hombres y mujeres compartan la adopción de decisiones políticas y cuando  los intereses de ambos  se tengan en cuenta por igual.