viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-09-03 08:31

Monseñor Libardo Ramírez, un padre para muchos huilenses

Escrito por: Editorial | septiembre 03 de 2019

Hablar de Monseñor Libardo Ramírez, obispo emérito de Garzón es hablar del maestro de maestros de muchos de los que hoy son sacerdotes, también es el maestro de muchos huilenses e incluso habitantes de Bogotá.

La figura de monseñor no solo por jerarquía genera respeto, sino también por su forma de pensar y de ver la vida. Quienes lo conocen consideran que en ocasiones sus posturas son radicales, y ese fue uno de los factores que primero se convirtió en enemigo número uno de las Farc, pues no le temblaba la voz para decir la verdad en esa tierra tan convulsionada como el departamento del Huila, e incluso le generó amenazas a tal punto que tuvo que salir de su departamento para evitar atentados.

Pero su traslado a Bogotá como presidente del Tribunal Nacional Eclesiástico, no impidió que siguiera hablando duro, contra los grupos alzados en armas vinieran, de donde vinieran, también desde el Tribunal habló a favor de la vida de los niños y en contra del aborto.

Su posición frente al aborto lo llevo a enfrentarse con una línea política que defendía desde el Congreso el aborto que para monseñor Libardo Ramírez, ese era nada más, ni nada menos un asesinato de niños y niñas, pero desde el vientre materno.

Ramírez Gómez, expresaba que él no entendía como las personas que hablaban en contra de la violencia, del mal trato de niños, defendían a capa y espada el aborto. No solo se enfrentó con esa línea política, incluso con la misma Corte Constitucional que aprobaron el aborto para ciertos casos. 

Pero desde la presidencia del Tribunal Nacional Eclesiástico también defendió el matrimonio entre hombre y mujer, rechazó por completo las relaciones entre personas del mismo sexo, a ello los llamo relaciones anormales.   

Los que conocen a Monseñor Libardo Ramírez, también conocen como ama a su tierra, su costumbres, por ello desde Bogotá siempre celebra el San Pedro, con el delicioso asado huilense, invitando a las personas más cercanas y amigas, asado que le es enviado desde el seminario de Garzón de manos de la hermanas que siempre lo han querido.