Mi Casa es Territorio Seguro
Nuestras residencias las tenemos valoradas como el entorno de tranquilidad, sosiego y disfrute pleno de la privacidad. De la seguridad física de la vivienda (cerraduras, alarmas, cámaras, rejas, etc) y la percepción del entorno, depende en gran parte nuestro bienestar sicológico y material; por tal motivo la lógica humana siempre nos lleva a cualificar espacios habitacionales que ante todo aspecto, brinden una buena seguridad de cara a una variedad de vulnerabilidades y amenazas que ponen en riesgo nuestro patrimonio.
Una de las prioridades de la Policía Nacional es la lucha contra el hurto, fenómeno delincuencial que impacta la seguridad de los hogares. Bajo esta premisa es que se realizan patrullajes 24/7, campañas de prevención, operaciones estructurales, entre otras; dedicando un gran esfuerzo institucional a su mitigación, comprendiendo precisamente que la tranquilidad del ciudadano en su hogar, tiene una estrecha relación con el acompañamiento que realizan los hombres y mujeres de la Policía Nacional en las calles.
Sin embargo, a pesar de la movilización institucional para brindar seguridad pública a través de actividades de prevención en las ciudades, se evidencia la falta de previsión de algunos ciudadanos al posibilitar espacios de oportunidad, que en momento dado pueden facilitar a los “amigos de lo ajeno” la vulneración de la intimidad para la sustracción de sus pertenencias.
De acuerdo al observatorio del delito de la Policía Metropolitana de Neiva, a pesar que existe una reducción del 28% en el índice de hurto a residencias en los municipios que conforman esta jurisdicción policial para este año, es preocupante que de 186 casos que se han registrado en 2019, el 30% obedezcan al factor de oportunidad. Escenarios que se materializan, por ejemplo, cuando los moradores de una vivienda se ausentan y no aseguran puertas y ventanas, o las dejan abiertas durante la noche.
En vista de lo anterior, nuestra invitación es a que la ciudadanía adopte, en la medida de sus posibilidades, acciones de autoprotección necesarias para prevenir pérdidas en sus hogares. Asimismo, instruir a familiares, inquilinos, huéspedes y empleados, evitar hacer caso a llamadas donde se manipula a las personas para que hagan entrega de dinero o elementos de valor, haciendo creer que se trata de un requerimiento de sus propietarios o un familiar (modalidad tío tío).
Ante todo, que sigan haciendo llamados oportunos a su Policía Metropolitana frente a situaciones que puedan indicar un potencial hurto a residencias, no solo que pueda afectar a sus posesiones, sino las de sus vecinos. Recuerde que la solidaridad es la mejor amiga de la seguridad, y que entre todos podemos consolidar entornos seguros y en convivencia, si empezamos desde nuestras casas.
