miércoles, 01 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-08-19 06:55

Menos caudillos, mas activismo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 19 de 2020

Por José Eustacio Rivera Montes

En medio de la gran crisis de liderazgo que sufren muchas instituciones publicas y privadas, son mas sonados los desgastes de quienes sostienen por tanto tiempo la gerencia y la jefatura de los programas y proyectos. Se pierden las visiones y los ideales cuando “endiosan” a quien dirige el barco.

La democracia entra en crisis, con esa forma de gobierno, para el caso de quienes llegan electoralmente al poder. Ha servido incluso para que unos se echen la culpa unos a otros, generalmente con razón. Mas allá de las responsabilidades históricas es posible identificar los factores de ese deterioro. Cuando se sustituyen las ideas por de los candidatos, dirigentes o caudillos, cuando el carisma constituye el capital político que se convierte en el mas importante que el valor de los propósitos o la seriedad de las propuestas.

En muchas regiones, la ciudadanía observa que la dinámica de esta democracia no funciona como se anhela. Por el resultado operativo de la voluntad colectiva de los pueblos. Es posible que los electores entreguen la confianza a los candidatos, creyendo en sus agradables promesas para luego pasar a la desilusión, y también se molestan cuando la realidad no responde a sus esperanzas.

Seria ideal que cada ciudadano diera su voto al programa de gobierno del candidato elegido y de su preferencia, teniendo en cuenta los resultados de aquel doble debate, pero que a la vez se buscara un punto de encuentro entre los dos mas votados para buscar acuerdos, para que los funcionarios que hayan de llevarlo a cabo no dependieran tanto de el carisma o popularidad personal, si no de su compromiso con el programa ganador y su capacidad de ejercerlo en la practica.

Ante la gran tormenta de las redes sociales por la detención domiciliaria del ex presidente Álvaro Uribe Vélez, unos celebrando la decisión de la corte y otros lamentándola, no puede seguir partiendo del debate quienes ya vociferan que alzarán la bandera del Uribismo, y quienes la elevarán en contra. La polarización que viene desde Bolívar y Santander, luego entre liberales y conservadores, no puede ser nuevamente el común denominador.

Es momento de liderar causas ambientales, culturales y sociales a favor de el emprendimiento y la innovación ciudadana. El activismo de una ciudadanía cansada de los jefes políticos y la clase política tradicional.