viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-11-20 02:05

Memorias de un paro distante

Escrito por: Jesús Andrés Vargas
 | noviembre 20 de 2019

El próximo jueves se llevará a cabo el muy publicitado paro nacional que aglomera un nutrido numero de organizaciones sociales, sindicales y gremiales que, en ejercicio de su derecho a la protesta consagrado en el artículo 37 de la Constitución política se tomarán las calles del país.

Es común escuchar a ciertos líderes políticos decir, que este será un paro para  la historia, otros lo criminalizan y algunos indignados creen que en Colombia ya era hora de que el pueblo se  rebelara puesto que en este país las cosas pasan y nadie hace nada.

Quien crea que en Colombia las movilizaciones no han sido memorables ni han generado cambios, realmente es porque carecen de un conocimiento profundo de la forma en como la ciudadanía de forma activa se ha volcado a las calles y plazas del país.

¿Recuerdan la famosa frase “ese tal para nacional agrario no existe?, pues bien, esa frase acuñada por el expresidente Santos, generó tal indignación que el paro nacional se hizo sentir en las principales carreteras del país hasta llegar a Bogotá.

El gobierno del ex presidente Uribe también vivió un paro muy particular y fue el de la rama judicial que se mantuvo por más de un mes y paralizó el funcionamiento de los juzgados y tribunales en las principales ciudades.

Pero, si queremos hablar del papá de todos los paros, debemos remontarnos a la década de los 70 más específicamente al año 1977.

En mitad del periodo del Gobierno de Alfonso López Michelsen, para el mes de septiembre, se llevaría a cabo una manifestación convocada por las centrales obreras del país que buscaban entre otras cosas, reversar las reformas impuestas por aquel gobierno que eliminaron algunos subsidios, incrementó el valor de los servicios públicos, y como es lógico, conllevó al crecimiento de la inflación.

La respuesta de la administración López Michelsen, fue la de declarar el paro como subversivo, incluso, mediante decreto, se establecieron penas de 1 a 6 meses de cárcel para quienes participaran en cualquier manifestación popular, eran tiempos de la constitución de 1886.

El espectro de participantes del paro eran tan amplio, que reunía desde milicianos de las guerrillas, hasta conservadores de la oposición, aun así, el comité convocante tenía claro los puntos a discutir entre los que se encontraban jornadas de trabajo de 8 horas, congelación de precios etc.

Sólo tres meses después, y tras muchas confrontaciones en las calles, fuego, cristales rotos, heridos y muertos, cesó la movilización mas grande de la que ha habido registro en nuestro país.