Meditaciones
Por: Daniel E. Cortés. Profesor de Derecho.
Las meditaciones del emperador romano Marco Aurelio todavía son leídas porque son referentes de simplicidad, frugalidad y benevolencia, han pasado casi dos mil años y sus pensamientos siguen intactos, se ha convertido en un mentor inmortal para muchas generaciones que buscan entender las vicisitudes de la existencia humana. También fue un ágil estratega militar y filósofo estoico influenciado por Epicteto en el siglo II. Marco Aurelio escribía cartas a su maestro Frontón durante sus viajes, sus meditaciones están plasmadas en doce libros que fueron escritos en griego al final de su vida, mientras batallaba contra los Bávaros a orillas del río Danubio, en los límites del imperio romano. Las meditaciones parten de una reflexión crítica muy personal y nos invitan a realizar un constante examen de conciencia. Nos plantean la simplicidad en el vivir y el alejamiento del sistema de vida que siguen los “ricos”, a quienes les sobraban esclavos y tierras pero carecían de tiempo para el ocio. En cuanto a la educación nos recuerda que es menester gastar asiduamente en buenos maestros. Para el enfoque, nos enseña el afán de obrar por sí mismo, sin agobiarse con excesivas tareas y además, menospreciar a los chismosos. Se valora a diario la independencia de espíritu, la cual permite la decisión sin perplejidades en cualquier situación rutinaria, así conservamos la facultad de pensar, sin perturbarnos, simplificados, sin hacernos tiranos ni esclavos de nadie pero que nuestro empeño y aptitudes no conozcan obstáculos. Se insiste en la tolerancia con los necios y atolondrados, ¿Por qué razón las almas incultas e ignorantes han de perturbar el alma cultivada y sabia? por ello es trascendente poseer un carácter pacífico y al mismo tiempo entrañable, es decir, vasta erudición sin pedantería. Para aprovechar el tiempo, se resalta el no repetir a menudo que estamos ocupados para desatender los quehaceres pues el objetivo será el cumplimiento sin esfuerzo de cuantas tareas se nos asignen. Asimismo, la disciplina exige sobriedad en todo, una conducta constante. En relación con la salud, advierte que con un adecuado cuidado personal, no tendremos casi nunca la necesidad de recurrir a la medicina. Igualmente, para demostrar compromiso, asevera que se logra con la ejecución de cada acción como si fuera la última. Por otro lado, para afrontar el transcurso del tiempo, nos da claridad frente al pasado y el futuro, los cuales no se pierden porque no nos pertenecen, solo existe el presente, un regalo en este brevísimo instante que vivimos. Además, la vida se consume de día en día y se acorta la parte restante. Frente al mejoramiento personal, destaca que una gran persona es capaz de perfeccionarse a sí mismo, lo cual genera bienestar a familiares y amigos. Respecto a la solidaridad, nos recomienda ayudar a los necesitados sin buscar beneficio propio sino pensando cómo podrémos volver a ayudarles. En resumen, adquirir un régimen frugal permite ser feliz fácilmente pues la satisfacción debe venir con poco porque breve es la vida.
