Medidas severas
Desde que apareció la primera persona infectada por el Coronavirus en la ciudad, el pasado 6 de marzo, se fueron presentando diversos rumores sobre la ocurrencia de otros casos que, a través de las redes sociales, fueron generando temor entre la población neivana. Dichas conjeturas expresadas por diferentes actores se han confirmado a la fecha. Van siete casos y corresponden a personas cercanas al entorno familiar de la paciente.
Esta situación es similar en todas las regiones del país. Las medidas adoptadas por el gobierno nacional y las promulgadas por los entes territoriales, debemos acatarlas con severidad. Estos momentos aciagos que atraviesa la república, nos exige sacar lo mejor de nuestros corazones. Debemos protegernos y proteger a los demás. Las suspensiones de las actividades educativas y de otras laborales, debemos acatarlas. Evitemos salir a las calles y visitar masivamente los centros comerciales. Recordemos que podemos contagiarnos en cualquier instante. Tenemos una pandemia de un virus mortal.
Debemos a estar a la altura del reto del Covid-19. Debemos estar unidos para contrarrestar su propagación y prevenir sus consecuencias. El interrogante es claro. ¿Si los casos de esta enfermedad viral aumentan, tenemos en el país la suficiente capacidad institucional para poder demorar el esparcimiento de tal forma que nuestro sistema de salud no colapse? La respuesta es clara. No la tenemos.
Por tal motivo, tenemos una incertidumbre dura. Se nos avecinan negros nubarrones sino atendemos decididamente las recomendaciones que nos dan las autoridades, para controlar esta pandemia. No podemos emular lo acaecido en países, como Italia, España, Irán entre otros, que inicialmente cuando se dieron las primeras manifestaciones del virus, tomaron deportiva y alegremente las recomendaciones oficiales. La población no las acató. Y ahora tienen un panorama catastrófico que ha obligado de manera coercitiva a los respectivos gobiernos, a todas las familias a someterse en una cuarentena obligatoria, sin excepciones. Están buscando desesperadamente lograr el pico epidémico.
Neiva no debe, de ninguna manera, titubear a la hora de tomar decisiones orientadas al interés supremo, que es el bienestar de su población. Se está buscando la fase de contención, para lo cual se han tomado determinaciones como la emergencia sanitaria, los aislamientos preventivos para viajeros, cierre de restaurantes y bares, cierre de templos, toque de queda para Neiva, aplazamiento de las festividades sampedrinas, la cancelación de eventos masivos y el permanente llamado al lavado de manos, que nunca serán hechos menores. Es una prueba durísima para las costumbres cotidianas de los neivanos y que debemos aceptar para contrarrestar y enfrentar decididamente con el concurso de todos, la pandemia del Covid-19.
