Médicos, héroes no mártires
Por José Eustacio Rivera
Con la palabra médico hago un reconocimiento a una de las profesiones mas importantes de nuestra sociedad. Pero también incluyo bajo la misma a todo el personal de la salud. Jefes de enfermería, bacteriólogos, fisioterapeutas, instrumentadores quirúrgicos, auxiliares de enfermería, camilleros, conductores de ambulancia, personal de aseo, y personal administrativo.
Todos ellos necesitan mas que aplausos, palabras de aliento, primas esporádicas y solidaridad, es infraestructura, recursos específicos y contratos de trabajo digno. Hay una deuda histórica con los trabajadores de la salud. La corrupción y la miopía de nuestros gobernantes han sido los causantes de la situación que vive nuestro sistema, son millonarias las inversiones que hoy necesita el sistema y que se pudo generar durante todos estos años. Llevan 30 años siendo maltratados. Sub contratándolos, no pagándole lo debido y pagando su propia seguridad social.
El decreto 538 que el domingo pasado emitió el gobierno nacional donde hace obligatorio a todo el personal de salud a trabajar de forma indiscriminada para combatir el virus, es una medida autoritaria, que atenta con la vida y la salud. Sin políticas claras de contratación, trabajar sin contrato, sin prestaciones sociales y con pagos mínimos de conveniencia de los contratantes.
La muerte de los dos médicos en el país por COVID-19, alarma a todo el personal que atiende a los contagiados en los centros de hospitalización, pero indigna aun mas la actitud de rechazo en diferentes zonas del país, desde transportadores, vecinos y quienes generan los servicios de compra y venta de productos perecederos, no perecederos y medicinas. Es deplorable el rechazo de un cierto sector de la sociedad. Hoy mas que nunca necesitamos de la solidaridad con los mas desfavorecidos, pero todo nuestro respaldo institucional y ciudadano a quienes hoy exponen sus vidas y sus familias atendiendo la propagación de la pandemia.
No queremos que en nuestro departamento pase lo que se dio en Guayaquil, se fueron de sus trabajos al no tener garantías para atender los pacientes, lo que ha generado la aceleración de muertes por la no atención medica oportuna. Ya se empiezan generar protestas pacificas en los centros de salud publica y privada en algunos municipios del Huila. Hoy piden sabanas, guantes, alcohol, caretas, batas plásticas y demás utensilios necesarios para atender pacientes los casos mas graves y síntomas comunes del coronavirus.
El gobernador del Huila para terminar de desatar la furia del personal de la salud y sobre todo la desmotivación en este momento determinante de la pandemia, abre una convocatoria para profesionales, tecnólogos y técnicos de la salud, para que se vinculen de manera voluntaria y no remunerada para atender la emergencia. Que ante la desatinada decisión que luego fueron desmentidas por su equipo deja muy mal parado el gobierno departamental, que se sigue señalando como un líder ausente y desentendido de la realidad. Tengo el mejor concepto del ingeniero Luis Enrique Dussan como profesional y ejecutivo, espero que solo sea una percepción de un amplio sector de opinión y podamos sentir los Huilenses que hay un líder que esta al frente de esta dolorosa situación.
El gobernador y alcaldes de los municipios del Huila, es hora de convocar a todo el personal medico. El Doctor Camilo Chilatra se ha convertido en un referente, una voz fuerte y oportuna ante esta emergencia sanitaria. Son los que deben estar al frente de las decisiones con los secretarios de salud y los directores locales de salud. Ellos son nuestros verdaderos héroes y no los mártires de esta pandemia.
