viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-10-04 12:21

Me caso con el ser humano integral

Escrito por: Froilán Casas
 | octubre 04 de 2017

¿Quién es una persona integral? La que tiene desarrolladas todas sus dimensiones. La riqueza del hombre es su pluridimensionalidad. Limitar o negar una de sus dimensiones es castrar, es mutilar al hombre. Muchas ideologías, culturas, partidos y religiones por enfatizar una o unas dimensiones, pueden limitar o, incluso, negar algunas de ellas. Todo sectarismo, de cualquier pelambre, es nefasto. La palabra secta, viene del latín ´sectare´que significa cortar. El sectario siempre tiene la razón, -lo afirma con actitud visceral-. El sectario corta la parte de la totalidad y ve el todo en la parte. En el caso de la conducta humana, no se puede afirmar que tal persona es un dechado de virtudes en su vida profesional, si a la par es una “porquería” como cónyuge, como padre, como compañero de trabajo. Es una visión recortada afirmar que tal persona es buena porque es eficiente en el trabajo, si su comportamiento intoxica el ambiente laboral. La integralidad de la persona se refleja, principalmente, en su conducta. Muchas personas portan una máscara, cambian de máscara de acuerdo con las circunstancias, de acuerdo con sus conveniencias. La máscara del hombre “bueno” puede esconder una actitud maquiavélica de manipulación. Una persona puede reflejar seriedad para lograr credibilidad en sus negocios, en el desarrollo de su profesión, pero en el fondo es la persona más traidora del mundo. La persona es integralmente buena o, no es buena. Dejemos la mediocridad y los términos medios. No se es medio bueno, o, medio malo: se es bueno o malo. Por ejemplo quien no roba pero se deja robar, -sobre todo en los empleados del Estado-, no se puede decir que es honrada. La omisión también es un pecado. No se trata de “no hacerle mal a nadie”; cambiemos la fórmula, se trata de hacer el bien; afirmémoslo en positivo. Una persona desordenada en el manejo del tiempo, no es una persona integral; un empleado huraño y patán es una pésima persona. ¡Ah, no! Es que es tan buen padre y tan buena madre: ¡falso! Se es bueno o malo en cualquier circunstancia. Un mal hijo no será un buen empleado, no será un buen trabajador. Una pésima lectura moral de la historia es admirar a una persona por sus obras: literarias, artísticas, deportivas, políticas y; en su vida privada, una lacra. Excelente bailarín, pero pésimo amigo. Excelente deportista, pero pésimo esposo y padre. Maneja a la maravilla las TICS, pero soberbio como el demonio. Una persona es admirable cuando está embellecida por su sencillez y honestidad. Porque, ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si al final pierde su alma? La persona con muchas cualidades y destrezas es grande, cuando es sencilla, cuando llega a todos, cuando es agradecida, cuando no hace alarde de lo que sabe, cuando no se cree venido de la estratosfera. Hay tantos héroes que en su vida personal han sido villanos. De los próceres de nuestra independencia, solo admiro a uno: Don Antonio Nariño y Álvarez. Se despejó de todo por lograr la independencia de su patria, -infortunadamente, estuvo rodeado de traidores-.


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