martes, 31 de marzo de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-09-12 01:22

MASACRES

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 12 de 2020

Por AníbaL Charry González

Así no le guste al Gobierno del subpresidente Duque, que trata en medio de su incompetencia para controlar el orden público y para gobernar, de minimizar con eufemismos la gravísima situación que viene ocurriendo, llamando homicidios colectivos lo que son literalmente masacres como que ya van 53 a la fecha en este año que nos muestran ante propios y extraños como un país de bárbaros que estamos condenados por la violencia, no existe otra palabra más castiza para describir este horror de muertes violentas de todo orden que tenemos que padecer, que se agrega ahora  la de la ciudadanía que protesta producto de la brutalidad policial, sin que exista reacción efectiva por parte del Gobierno para detenerlas como si fuera una estrategia intencional para devolvernos a la guerra y al miedo para seguir controlando el país a base de represión y más violencia.

Y es que no se atina siquiera a identificar las causas de esta violencia feroz, que no radica exclusivamente en el narcotráfico que hay que fumigar con glifosato para conjurarla como dice de manera simplista el inefable ministro de Defensa, eludiendo las verdaderas causas de ella estimuladas por el mismo Gobierno con su pérfido manejo del Acuerdo de paz que ha contribuido a que haya más polarización, y por supuesto al desgobierno para atender la grave situación económica  que ha generado mucha indignación en la sociedad que no se siente representada por Duque, que ha demostrado ser el representante no del pueblo colombiano, sino de las élites  y del establecimiento que lo eligió para que gobernara en su beneficio, demostrado en las concesiones que se han hecho en esta pandemia a los poderosos de la economía y el sector financiero, mientras el pueblo raso  que malvive en la miseria con altísimos índices de informalidad, solo ha recibido parcialmente migajas que no alcanzan a paliar siquiera su angustiosa situación económica y social.

Porque hay que decir sin ambages con lo que está pasando en el país, que prácticamente  se le salió de las manos al subpresidente Duque, si es que alguna vez lo ha tenido, cuando ha venido cumpliendo órdenes de una sola persona y de un partido político que solo cree en la violencia para gobernar y en el ataque infame a las instituciones como la Justicia para defender sus desviados intereses, justificando incluso las masacres como lo hizo el detenido exsenador Álvaro Uribe, que no tuvo empacho en defenderlas como la de la minga indígena del Cauca,  si estas se producen “con sentido social” y son el resultado del ejercicio “sereno” de la autoridad, como bien lo escribiera Antonio Caballero en Semana (edición 2001), que bien podría explicar lo que está sucediendo con esta orgía de sangre que estamos padeciendo.

Así que está claro que no son las redes la que estimulan la violencia y el odio, ni otros actores políticos como cacarea de mala fe el Gobierno, sino una genuina indignación  por la angustiosa situación social, económica y de orden público que padece, a la cual se agrega ahora la brutalidad policial por el ejercicio “sereno” de la autoridad de marras.