Masacre en las Vegas
La peor masacre en la historia de los Estados Unidos se presentó en la noche del domingo anterior en las Vegas, provocada por un esquizofrénico, desadaptado social, Stephen Paddock quien asesinó a sangre fría a 59 personas y dejó heridas a 515 personas. Desafortunadamente el derecho a poseer armas de fuego sin restricciones del gobierno estadounidense está autorizado en la segunda Enmienda de la Constitución y en otrora, los primeros mandatarios del país más potente del mundo no han logrado que se prohíba o se proscriba, a pesar de las múltiples tragedias que han enlutado a millares de familias de ese país. Históricamente se han venido presentando esta clase de hechos criminales en las universidades, colegios, teatros, coliseos, templos y sitios donde se presentan una aglomeración de masas. Esto ha generado un repudio general por parte de la sociedad estadounidense en mayor o menor grado, pero las autoridades y el congreso norteamericano no han entrado en razón para prohibir el porte de armas. Pero lo más risible, es que una vez sucede una masacre como la ocurrida dos adías antes, las acciones de las principales empresas fabricantes, han empezado a valorizarse de manera exponencial en el mercado de capitales de las bolsas de valores de los Estados Unidos.
Los medios de comunicación han expresado que las acciones de los principales fabricantes de armas de Estados Unidos subieron ayer con fuerza en Wall Street, un día después de ocurrida la matanza Las Vegas (Nevada). Por ejemplo, las acciones de American Outdoor Brands, nombre actual del mayor fabricante de armas cortas del país conocido anteriormente como Smith and Wesson, subían 3,70 % en el mercado Nasdaq, donde habían perdido 25 % de su valor nominal, desde que comenzó el año. Esta es una seria afrenta para el actual presidente Donald Trump, cuando se presenta un ambiente hostil en el campo internacional contra los intereses norteamericanos. Su reacción ha sido muy fuerte frente a las amenazas de los grupos terroristas que se han ensañado contra sus países aliados. Igualmente, la amenaza nuclear de Corea del Norte y el conflicto con Venezuela han generado un clima difícil dentro de la geopolítica mundial. La sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror, que se han venido presentando durante décadas, para coaccionar a sociedades o gobiernos, son ocasionados por una amplia gama de organizaciones políticas en la promoción de sus objetivos. Pero al interior de la sociedad norteamericana, se ha venido presentando un desbordamiento de otra clase males que los están afectando, como es el mundo de las drogas, la deshumanización de las personas y la pérdida de valores, que están haciendo metástasis en las nuevas generaciones por los nuevos estilos de vida consumista y que son alimentados por la penetración masiva de mensajes violentos a través de los medios de comunicación y las redes sociales.
