Los torpedos y mentiras de Macías
El día que se conoció la elección del huilense Ernesto Macías Tovar, como presidente del Senado de la Republica, escribí con beneplácito por ser un hijo de esta tierra, pese a que nos diferencian realidades de concepción política.
No faltaron los comentarios aplaudiendo, algunos con sorna y burla y muchos otros atacando con rayos y centellas. No me arrepiento porque siempre sacaré la cara por los hijos del Huila cuando lleguen a posiciones de preeminencia. No nací en el Huila, pero me han tratado como si hubiera nacido aquí.
Una cosa es una cosa y otra son las flagrantes mentiras y el error garrafal que acaba de cometer Macías Tovar durante el acto de posesión del nuevo Presidente Iván Duque Márquez, en donde sí hizo politiquería y dijo falsedades imperdonables para un senador, al mejor estilo de la pasada campaña que polarizó el país y en esos términos será muy difícil reconciliar a la gente.
En tono desafiante ubicó a Colombia como si estuviéramos en el infierno y en su discurso señaló que el presidente Duque, toma el país “en uno de los momentos más difíciles de su historia, por la profunda crisis social, económica e institucional que padece”.
Senador Macías, esto no es cierto, no sea irresponsable. Si bien en el Gobierno del presidente Uribe, su protector, bienhechor, o el dueño de la maleta, como le quieran llamar, se persiguió a las Farc, la diezmó y en cierta forma la obligó a negociar con el gobierno Santos el regreso a la vida institucional, hoy la situación de orden público es mucho mejor que hace 8 años, que cuando Uribe dejó la Presidencia.
Se le olvida que el Presidente Santos con el apoyo de las fuerzas militares desarmó mediante un proceso de paz a las Farc, la guerrilla que mantuvo al país en vilo durante más de 50 años y si bien la paz aún no está consolidada, las cifras de heridos, secuestros y atentados, es más baja que cuando Santos recibió el poder en 2010. Vaya pregunte cuando soldados heridos hay en el Hospital Militar.
En su acento provocador y sin darse cuenta del excelente, bien preparado y respetable auditorio parecía ordenándole al Presidente cambiar la eficiente cúpula militar. Como senador no sabe que esta es una determinación propia del Presidente de la Republica como Jefe de Estado, Jefe de Gobierno y Suprema Autoridad Administrativa.
Cada Gobierno hace los cambios en su momento, pero es la voluntad del ejecutivo no del legislativo, no debe inmiscuirse en lo que no le corresponde, debe estudiar el artículo 6º. de la casi treintona Ley 5º del 92, que reglamenta las funciones del Congreso, usted no es primiparo.
Para que sepa, la Constitución le otorga al presidente el mandato expreso de dirigir la fuerza pública y como comandante en Jefe nombrar a sus comandantes. Y no como parecía ordenarle Ernesto Macías, que debía hacer cambios en la cúpula militar, desconociendo las funciones de cada rama del poder público.
Y como Colombia padece “la profunda crisis social, económica e institucional”, desconoce el senador Macías, que la situación económica no es exclusiva de Colombia, sino de todos los países de América Latina a consecuencia de la caída de la explotación y los precios del petróleo, cuya situación puso en jaque las economías de los países productores.
Y si la deuda pública creció, la causa principal fue el aumento del precio del dólar que en 2010 tuvo un tope histórico máximo de 2044.23 peso por dólar, un mínimo de 1.786.20 pesos por dólar y un promedio de 1.898.58 pesos por dólar. Hoy está en un precio promedio de $2.900, por eso no es cierto lo dicho por Macías.
Si estuviéramos tan mal, la deuda pública sería impagable y el país al borde de la quiebra. Según la revista Dinero, “es sostenible, es decir, que el titular de la obligación, el Estado, puede cumplir con los pagos de intereses y amortizaciones de una manera oportuna, en los plazos pactados.”.
Y mientras Ernesto prácticamente lanzaba torpedos a la paz y la reconciliación y gasolina a la llama de la división, el nuevo presidente Iván Duque contrastó estimulando a los colombianos a la unidad y a trabajar bajo un marco de la legalidad y a colocarse la misma camiseta para sacar adelante este país.
Es cierto, el Gobierno Santos nos quedó debiendo en el Huila como las vías 4 G, mayor inversión para las vías terciarias, la terminación de las salidas al pacífico y muchas otras cosas, este un trabajo que debe seguir haciendo nuestra bancada de senadores y representantes.
La dirigencia política tiene la obligación de unir voluntades y no destruir como lo está haciendo Macías, para que el nuevo gobierno pague la deuda social con obras por la numerosa votación y el apoyo permanente que siempre les han brindado para llegar a ser nuestros representantes.
