Los retos del nuevo MinDefensa
Tras la renuncia de Ministro de Defensa Guillermo Botero, provocado por el debate que se llevó a cabo en el Senado de la República, donde se denunció el ocultamiento a la opinión pública, cuando el pasado 29 de agosto, la FAC bombardeó a un campamento de un grupo disidente de las Farc en jurisdicción del municipio de Puerto Rico, Caquetá, allí murieron toda la estructura delincuencial y ocho menores de edad que se encontraban reclutados por dicha organización narcoterrorista.
La designación del canciller Carlos Holmes Trujillo, como nuevo Ministro de Defensa, ha generado diversas interpretaciones en la opinión pública. Con ello el presidente Iván Duque Márquez, busca hacer ajustes críticos y enfrentar el reclutamiento forzado que se ha incrementado. Al nuevo funcionario, le corresponde mirar hacia adelante. Deberá tener en cuenta todos los aspectos que se convirtieron en el detonante del intento de la moción de censura que se promovió contra el anterior Mindefensa.
Así surgen grandes retos que debe enfrentar para mejorar la inseguridad ciudadana, que tiene azotada a la población colombiana. Paralelo a lo anterior, el ejecutivo nacional debe buscar los mecanismos para mejorar las relaciones con el parlamento colombiano, en términos inéditos, es decir sin mermelada.
Vienen aquellos desafíos directamente ligados a las responsabilidades del jefe de la cartera de Defensa. Como ya lo mencionamos en estos renglones el jueves pasado, lo expuesto por los parlamentarios respecto a la situación que hoy viven varias regiones es real y merece la mayor atención. Es toda la problemática que arrastran las economías en el ámbito nacional.
Paralelo a lo anterior, toda esta problemática que arrastran las economías ilegales, como el narcotráfico, la minería ilegal, el contrabando y el acaparamiento indebido de tierras ligado a la deforestación, contribuyen ostensiblemente a generar inseguridad en las regiones. Todos sabemos que nutren al crimen organizado, en el que pelechan las disidencias de las Farc, el ELN y las restantes bandas criminales.
Igualmente debe asumir con cohesión y decisión la defensa de los líderes sociales y excombatientes de las Farc, que se encuentran seriamente amenazados en las regiones donde hacen presencia, diferentes las organizaciones criminales que se dedican al cultivo de la coca y a la minería ilegal. En suma, tener claro que ganar los corazones es tan importante, como alcanzar el control militar de los territorios, es un requisito sine qua non para el segundo Ministro de Defensa del actual gobierno.
