Los retos de Pacho
Esta semana, el exvicepresidente Francisco Santos Calderón, mejor conocido como Pacho Santos, presentó sus credenciales como nuevo embajador de Colombia ante Washington. Lo hizo ante el polémico Donald Trump, presidente de la unión americana.
La designación no es algo menor para pacho, ya que será su primer cargo público desde que abandonó el ejecutivo Nacional en 2010. Es de recordar, que en el 2013 se postuló a la alcaldía de Bogotá.
Para el, Estados Unidos no es un país ajeno, y contrario a lo que algunos pueden llegar a pensar, su designación ha sido bien recibida.
Ex alumno de las Universidad de Austin Texas, y de Arkansas, ha demostrado ser un “gringofilo” e incluso buscó replicar algunas medidas policiales usadas en Estados Unidos como el equipamiento de la Policía Nacional con armas no convencionales como los taser o el gas pimienta.
Pero para ser designado embajador de un país, no basta con sentir gran empatía con la cultura y las costumbres del anfitrión, si no que de dichas relaciones diplomáticas se deben generar beneficios visibles y tangibles para nuestro país.
Los retos de pacho son grandes y al mismo tiempo variados, porque hay una sin numero de puntos transversales que no deben pasarse por alto.
Para empezar, la reestructuración del plan colombia, que fue bautizado por el Gobierno Santos como Paz Colombia. En cualquier caso, un programa que desde que empezó la administración Trump, ha sufrido una desfinanciación importante. Para ello, deberá contar con el apoyo del famoso bipartidismo en que se basa la democracia estadounidense.
La situación inmigrante de los connacionales, debe ser otro punto fundamental en la agenda del embajador. Recordemos que la actual administración Trump, ha endurecido la política migratoria, llegando al punto de que muchos indocumentados enfrentan una inminente deportación, sin importar cuantos años estén residenciados en el país, ni mucho menos que tengan hijos o nietos estadounidenses.
En materia económica, la situación se torna bastante gris y no parece pintar bien para Colombia. Bajo su logo bandera “MAKE AMERICA GREAT AGAIN” (Hacer a América grande de nuevo) Trump ha gravado una importante cantidad de productos extranjeros, que provienen de aliados estratégicos como la Unión europea, hasta China. Es decir, nuestra economía tiene muy pocas posibilidades de expansión en territorio gringo y sí mayores riesgos de afrontar aranceles.
Paciencia y mucha sagacidad deben ser virtudes a aplicar por parte del nuevo embajador, al final de cuentas, llega en plena época electoral allá, y con una administración Trump que se juega su reelección, su prestigio y hasta su pellejo.
