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Opinión/ Creado el: 2018-07-15 03:06 - Última actualización: 2018-07-15 03:07

Los retos de la paz: entre la JEP y el referendo derogatorio

Escrito por: German Alfonso López Daza
 | julio 15 de 2018

Por Germán Alfonso López Daza

 

La paz comienza su etapa más crítica e importante pues de un lado, la Justicia Especial para la Paz (JEP) inició su delicado trabajo con la primera audiencia de rendición de cuentas de los antiguos jefes de las Farc, buscando hallar la verdad del conflicto armado que vivió y sufrió el país por más de medio siglo.

 

Por otro lado y casi al mismo tiempo, el Partido del ex presidente Uribe siguió su infausto plan de empujar el proceso de derogatoria vía referendo, de los tres actos legislativos aprobados mediante el mecanismo del “Fast Track”, atacando directamente los pilares de la paz: la JEP, el blindaje de los Acuerdos de La Habana y la participación de las Farc en la política.

 

La autorización que dio la Registraduría a tres congresistas del citado partido, abre la puerta para dar inicio a la recolección de firmas buscando el apoyo popular, tal vez contando con que los votos a esta propuesta serán al menos iguales a los resultados del Plebiscito de 2016, episodio en que el 'No' le ganó al ‘Sí’ por algo más de 50 mil sufragios, entre otros factores por la manipulación del electorado.

 

Se avecinan tiempos difíciles para la paz, pues la ciudadanía espera que la JEP logre su objetivo y, sobre todo, que esta justicia especial no sirva de refugio para delincuentes comunes, como los protagonistas de escándalos de corrupción, narcotráfico o hechos delictivos que no tienen nada que ver con el conflicto armado.

 

La paz con todo y sus defectos, ha traído muchos cambios favorables que no se deben desconocer. La drástica disminución de hechos violentos es evidente. Sin embargo, quedan muchos aspectos por solucionar, como el desmantelamiento de estructuras delincuenciales, el aumento de cultivos de coca y de forma urgente, detener la matanza de líderes sociales que ha empañado el postconflicto.

 

Son entonces varios los desafíos a resolver. La JEP por su parte debe mostrar resultados con imparcialidad, serenidad y rigor en sus decisiones. El gobierno por su lado debe enfrentar la violencia que aún persiste. Y el pueblo, comprender que es mejor una paz imperfecta que una guerra perfecta. (*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho – USCO).


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