miércoles, 08 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2018-07-01 12:33 - Última actualización: 2018-07-01 12:34

Los retos de la nueva Ley de Páramos

Escrito por: German Alfonso López Daza
 | julio 01 de 2018

Por Germán Alfonso López Daza

 

El Congreso de la República aprobó en la pasada legislatura, la nueva ley de páramos la cual busca proteger estas importantes fábricas de agua y vida de las constantes agresiones que le son infligidas.

 

Como bien es conocido, estos ecosistemas montañosos tienen unas condiciones muy particulares que los convierten en hábitats muy frágiles y susceptibles de daño. El progresivo cambio de uso de suelo -para cultivos y ganadería extensiva- conlleva su paulatino deterioro. Asimismo, la explotación minera afecta directamente los humedales y lagunas.

 

La nueva ley, que pasa a sanción presidencial, busca garantizar la preservación y regeneración de tales entornos y el desarrollo racional. Para ello declara su protección, siendo en adelante prioridad nacional, regulando las actividades en dichas zonas de forma sostenible y compatibles con nuevos retos empresariales como el ecoturismo.

 

También crea varias prohibiciones que busca blindar estas zonas. Será el caso de las quemas, la introducción de organismos genéticamente modificados y de especies exóticas o no nativas, la expansión urbana y construcción de vías, la práctica de agricultura y ganadería, el uso de maquinaria pesada, las obras que alteren el ciclo natural del agua, la destrucción de cobertura vegetal propia, cualquier tipo de actividad industrial, los trabajos de exploración y explotación petrolera y minera, adelantar trabajos con base en los títulos mineros previamente otorgados, las talas, la fumigación y aspersión de químicos entre otras.

 

Si bien estas restricciones tienen amplia justificación y buscan blindar tales áreas de prácticas incompatibles con su existencia, los desafíos que se deberá afrontar son grandes. El más importante será el de velar por alternativas productivas de los cientos de trabajadores que dependen de la minería legal y de las labores agricolas y pecuarias.

 

Le corresponderá al gobierno entrante, el diseño de programas de sustitución de las actividades agropecuarias y mineras identificadas al interior de los páramos con el fin de proteger sus ecosistemas y a la vez garantizar los derechos fundamentales de los afectados. (*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho – USCO).


Comentarios