jueves, 02 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-02-28 02:10

Los provisionales

Escrito por: Jesús Andrés Vargas
 | febrero 28 de 2020

Imagínense ustedes que están en sus veinte años y como todo veinteañero o veinteañera poseen el gran problema de dicho segmento poblacional: la falta de empleo.

Y esa falta de empleo se debe principalmente a que a esa edad, nadie tiene la experiencia requerida en los portales de trabajo que ofertan oportunidades con exigencias irrisorias.

De repente, de la nada, surge la gran solución, aquello que les podría instalar en el mundo laboral con todas las garantías de Ley. Me refiero a los concursos de méritos para proveer cargos de carrera administrativa dentro de la administración pública.

La ilusión crece al ver los salarios que tienen los cargos ofrecidos  y el sólo hecho de saber que es cuestión de llenar unos círculos y aplicar el conocimiento que con tanto esfuerzo lograron obtener en sus aulas de universidad.

Los resultados llegan y la  felicidad es incomparable, han pasado el examen y están en los primeros renglones de la lista de elegibles, están adentro y nadie les puede quitar lo que han alcanzado por mérito.

Mientras hacen su proceso de inducción al cargo, se dan cuenta que quien los capacita tienen la mirada ida y  los ojos a punto de llenarse de lágrimas. Se acaban de dar cuenta, ustedes son el reemplazo de esa persona.

Las canas dan fe de una vida dedicada a dicha oficina, en la que han aprendido y compartido, lamentablemente, la prueba no le favoreció y hoy debe abandonar su escritorio y conocer nuevamente esa cruda realidad que vivió de joven, cuando no tenía hijos, mucho menos nietos como ahora.

En su caso, la experiencia no es un impedimento porque tiene de sobra, ahora, el inatajable paso del tiempo es quien se convierte en su peor enemigo. Los experimentados no se contratan por viejos y a los jóvenes por lo opuesto. ¡las paradojas de la vida!

Esta es la cruda realidad que viven muchas personas en la actualidad en nuestro país, los famosos empleados públicos en provisionalidad, aquellas personas que son nombradas en un cargo mientras se provee de manera definitiva. El problema es que, mientras el concurso de méritos para nombrar a alguien en dicho cargo sale a la luz, pueden pasar muchos años.

El dilema es enorme, a  lo jóvenes hay que darles una oportunidad,  de eso no hay duda alguna. ¿Pero que será de la vida de esas personas en provisionalidad con mas de 50 años que de repente quedan por fuera? ¿Quién los contrata? ¿Qué pasará con su pensión?.

Creo que debe abrirse un debate nacional para advertir la gran cantidad de cargos en provisionalidad que hoy existen, y la crisis que se genera cuando una persona en su entrada adultez de repente sale de trabajar. Podríamos hablar de un régimen de transición para aquellas personas que llevan un tiempo considerable en provisionalidad de tal forma que puedan llegar a obtener su pensión y sólo a partir de allí, de manera inmediata iniciar el respectivo concurso de méritos. Amanecerá y veremos.