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Opinión/ Creado el: 2020-02-27 06:17

Los presuntos sobornos

Escrito por: Alfonso Vélez Jaramillo | febrero 27 de 2020

La sociedad huilense no está preparada para soportar otro escándalo mayúsculo como el protagonizado por cuenta de la Fiscalía el pasado 23 de marzo de 2018, en el cual capturó a ocho concejales, un comerciante, a la personera y al contralor acusados de sobornos.

Ni mucho menos después de este bochornoso espectáculo que logró transcendencia y condena nacional, por su cinematográfico desarrollo, que haya otra persona que pretenda exponerse a semejante situación.

En ese operativo del CTI detuvieron a los concejales en plena sesión de la corporación municipal, y en otros simultáneos, la del contralor y la personera, acciones que por su particularidad en la historia, tuvo transcendencia en los medios nacionales e internacionales.   

Por esta razón, adquiere singular valor la denuncia hecha por el discutido Wilian Gutiérrez, contra la Presidente del Concejo de Neiva, Victoria Eugenia Castro Silva y la nueva contralora municipal Elín Marcela Narváez Firigua, de quienes no se sabe de algún señalamiento judicial.

Gutiérrez, que dirige la emisora comunitaria Alfa Stereo, de Neiva, además de utilizar generalmente términos  abusivos contra una persona, las acusó abiertamente de manejar 120 millones de pesos en sobornos para los demás concejales, cuestión que rebasó todos los límites del que tiene acostumbrada su azarosa vida en la radio.

Una imputación de este tenor es muy grave, porque son dos personas que apenas llegan a ocupar cargos de preeminencia en el sector público y ya están siendo acusadas y sometidas al escarnio ante la opinión pública, no lo creo.

Y segundo, porque no termina un escándalo por corrupción, muy común en funcionarios del sector público, cuando comienza otro, ¡qué horror!

La fiscalía, ya nos tiene acostumbrados a sus histriónicas  actuaciones, pero los resultados procesales no se ven por ninguna parte.  

En tanto que me atrevo a señalar no estar convencido de la fortaleza de las denuncias de Gutiérrez, en esta oportunidad, porque sus señalamientos van custodiados por  ofensas y diatribas que le quitan peso a  la hora de confrontar el verdadero interés de una noticia.

Segundo, porque Gutiérrez, usualmente, busca otros intereses personales para financiar la operación de la emisora, que por su particularidad de comunitaria, tiene limitaciones y no posee la libertad de dial, ni la potencia para extenderse a varios municipios del Huila, como él lo hace, como si fuera una emisora comercial, y es muy usual escuchar denuncias de este tipo.

Wilian Gutiérrez, en los primeros años en el Huila se presentaba como ex guerrillero del 19 para infundir temor, me da la impresión de que en esta oportunidad se le fue la mano, porque ya  muchas personas que han sido sus víctimas, están quejándose ante  el Gobierno nacional y el Ministerio de las Comunicaciones.

De manera extraña, por otras denuncias penales que no tuvieron ningún avance durante el periodo del ex director de Fiscalías, Justino Hernández, en las cuales se mencionan entre sus víctimas a los abogados Aníbal Charry, Javier Roa y Juan Felipe Molano, y Rodrigo Lara, y muchos otros, Gutiérrez se pavonea frente a algunas personas afirmando tener pruebas contra la Fiscalía y que por esta razón los procesos en su contra no prosperaban.

A propósito, cursa un proceso para adjudicar una emisora comunitaria en Rivera y ayer fueron detectados 17 falsos testimonios en la documentación que presentó a nombre de su organización Alfa con el fin de que se la adjudicaran, entre otras su domicilio y descollado “trabajo comunitario” en ese municipio.

Por su parte, la concejal Castro  y la contralora Narváez Firigua anunciaron sendas denuncias penales por delitos contra su integridad moral, profesional y familiar y aseguraron que llevaran este caso hasta las últimas consecuencias.

No obstante, a última hora transcendió por una entrevista a Gutiérrez, través de Red noticias, que las pruebas contundentes que dijo tener, eran solo declaraciones de concejales que aseguraban conocimiento de estos hechos, de todas maneras el daño está hecho. Amanecerá y veremos.