martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2018-12-28 01:43

Los parques de Neiva

Escrito por: José Israel Charry
 | diciembre 28 de 2018

Me plugo sobremanera, como se diría en español medieval y clásico, ver muchas familias en el llamado Parque Santander de Neiva durante la temporada navideña. Padres, madres, hijos, hijas, abuelas y abuelos, tías, madrinas, primos, “Todos a una” como en ‘Fuenteovejuna’ se dieron a compartir y disfrutar los hermosos arreglos, con diversidad de figuras y radiante iluminación, dispuestos por la Electrificadora del Huila y la Alcaldía.

Circunstancia afortunada y feliz para la integración de la unidad base de la sociedad, hoy en deplorable y creciente desintegración como producto de causales que aquí no tocaremos en esta ocasión. Pero, en cambio, haremos un poco de alusión a cuanto toca con el espacio público y específicamente con los parques como áreas icónicas de la urbanización, que han tenido mucha incidencia en la moderna población. La inquietud surge de la lectura de un magnífico artículo de la Doctora en Antropología del Espacio y el Territorio, Martha Cecilia Cedeño Pérez, publicado en la más reciente edición de “HUILA” ÓRGANO DE LA ACADEMIA HUILENSE DE HISTORIA, que tiene por título: “Los lugares negados. Género y espacio público en Neiva.”

La pretensión de tan destacada intelectual se condensa en “ …abordar, por un lado, algunos presupuestos teóricos sobre la constitución del espacio público urbano moderno, en los que subyace una mirada masculina, blanca y de la élite; y, por el otro, el análisis somero de la relación entre las féminas neivanas y esos lugares abiertos, partiendo de experiencias ajenas y propias –como mujer investigadora-, y del análisis de algunos documentos institucionales, con el ánimo de evidenciar la compleja y difícil relación que nosotras tenemos con una ciudad en la que el espacio público es precario, fragmentado y de muy poca calidad y en la que, además, sufrimos agresiones que van del llamado “piropo” a otros tipos de violencia que vulnera y compromete nuestra integridad en todos los sentidos. Y todo ello con la aquiescencia  de una sociedad enquistada en el patriarcado y la misoginia”.

Por espacio, llegamos hasta aquí. En próximas ediciones nos ocuparemos de tan importante asunto que toca mucho con la vida urbana y que debe también tocarnos a todos.   


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